XI Domingo del Tiempo Ordinario

Primera lectura

Lectura del Profeta Ezequiel

(17, 22-24)

Esto dice el Señor Dios:
«También yo había escogido una rama de la cima del alto cedro y la había plantado; de las más altas y jóvenes ramas arrancaré una tierna y la plantaré en la cumbre de un monte elevado; la plantaré en una montaña alta de Israel, echará brotes y dará fruto.
Se hará un cedro magnífico.
Aves de todas clases anidarán en él, anidarán al abrigo de sus ramas.
Y reconocerán todos los árboles del campo que yo soy el Señor, que humillo al árbol elevado y exalto al humilde, hago secarse el árbol verde y florecer el árbol seco.
Yo, el Señor, lo he dicho y lo haré».

Salmo

Es bueno dar gracias al Señor

Es bueno dar gracias al Señor
y tocar para tu nombre, oh Altísimo,
proclamar por la mañana tu misericordia
y de noche tu fidelidad. R/.

El justo crecerá como una palmera,
se alzará como un cedro del Líbano;
plantado en la casa del Señor,
crecerá en los atrios de nuestro Dios. R/.

En la vejez seguirá dando fruto
y estará lozano y frondoso,
para proclamar que el Señor es justo,
mi Roca, n quien no existe la maldad. R/.

Segunda lectura

Lectura de la segunda carta del Apóstol San Pablo a los Corintios

(5, 6-10)

Hermanos:
Siempre llenos de buen ánimo y sabiendo que, mientras habitamos en el cuerpo, estamos desterrados lejos del Señor, caminamos en fe y no en visión.
Pero estamos de buen ánimo y preferimos ser desterrados del cuerpo y vivir junto al Señor.
Por lo cual, en destierro o en patria, nos esforzamos en agradarlo.
Porque todos tenemos que comparecer ante el tribunal de Cristo para recibir cada cual por lo que haya hecho mientras tenía este cuerpo, sea el bien o el mal.

Evangelio del día

Lectura del Santo Evangelio según San Marcos

(4, 26-34)

En aquel tiempo, Jesús decía al gentío:
«El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega».
Dijo también:
«¿Con qué compararemos el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después de sembrada crece, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden anidar a su sombra».
Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos les explicaba todo en privado.

X Domingo del Tiempo Ordinario

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis

(3, 9-15)

Después que Adán comió del árbol, el Señor Dios lo llamó: «¿Dónde estás?» Él contestó: «Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí». El Señor le replicó: «¿Quién te informó de que estabas desnudo?, ¿es que has comido del árbol del que te prohibí comer?» Adán respondió: «La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí.»
El Señor dijo a la mujer: «¿Qué es lo que has hecho?» Ella respondió: «La serpiente me engañó y comí.»
El Señor Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho esto, serás maldita entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu estirpe y la suya; ella te herirá en la cabeza, cuando tú la hieras en el talón.

Salmo

Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa

Desde lo hondo a ti grito, Señor: Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos a la voz de mi súplica. R/.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón y así infundes respeto. R/.

Mi alma espera en el Señor, espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor, más que el centinela la aurora. R/.

Aguarde Israel al Señor, como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia, la redención copiosa;
y él redimirá a Israel de todos sus delitos. R/.

Segunda lectura

Lectura de la segunda carta del Apóstol San Pablo a los Corintios

(4, 13–5, 1)

Hermanos: Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «creí, por eso hablé», también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús, también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros.
Todo es para vuestro bien.
Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios.
Por eso no nos desanimamos. Aunque nuestra condición física se vaya deshaciendo, nuestro interior se renueva ida a ida.
Y una tribulación pasajera y liviana produce un inmenso e incalculable tesoro de gloria.
No nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve.
Lo que se ve, es transitorio; lo que no se ve, es eterno.
Aunque se desmorone la morada terrestre en que acampamos, sabemos que Dios nos dará una casa eterna en el cielo, no construida por hombres.

Evangelio del día

Lectura del Santo Evangelio según San Marcos

(3, 20-35)

En aquel tiempo volvió Jesús a casa y se juntó tanta gente, que no los dejaban ni comer.
Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque decían que no estaba en sus cabales.
Unos letrados de Jerusalén decían:
–Tiene dentro a Belcebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios.
El los invitó a acercarse y les puso estas comparaciones:
–¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino en guerra civil, no puede subsistir; una familia dividida, no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa.
Creedme, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre.
Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.
Llegaron su madre y sus hermanos, y desde fuera lo mandaron llamar.
La gente que tenía sentada alrededor le dijo:
–Mira, tu madre y tus hermanos están fuera y te buscan.
Les contestó:
–¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?
Y paseando la mirada por el corro, dijo:
–Estos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre.

PRIMERAS COMUNIONES 2024

Sin la sorpresa de los primeros pasos de un niño, que se arranca en el momento menos pensado, pero con similar ilusión y entusiasmo hemos vivido las primeras comuniones de treinta niños y niñas de nuestra comunidad parroquial.

Hemos suplido la sorpresa de los primeros pasos por unas celebraciones bien preparadas; que han contribuido a subrayar la enorme importancia de este sacramento en nuestra vida de fe. Lo hacemos conscientes de que los primeros pasos son importantes, pero también lo es el no pararse.

Así, estas celebraciones se han sumado al trabajo realizado en catequesis para ayudar a los niños a encontrarse con Jesús y vivir el misterio que, por encargo suyo, actualizamos en la mesa del altar.

Se han sentado en la mesa con los mayores y los recibimos con inmensa alegría.

¡Muchas Felicidades a todos!

Solemnidad del Corpus Christi

Primera lectura

Lectura del Libro del Éxodo

(24, 3-8)

En aquellos días, Moisés bajó y contó al pueblo todas las palabras del Señor y todos sus decretos; y el pueblo contestó con voz unánime:
«Cumpliremos todas las palabras que ha dicho el Señor».
Moisés escribió todas las palabras del Señor. Se levantó temprano y edificó un altar en la falda del monte, y doce estelas, por las doce tribus de Israel. Y mandó a algunos jóvenes de los hijos de Israel ofrecer al Señor holocaustos e inmolar novillos como sacrificios de comunión. Tomó Moisés la mitad de la sangre y la puso en vasijas, y la otra mitad la derramó sobre el altar. Después, tomó el documento de la alianza y se lo leyó en alta voz al pueblo, el cual respondió:
«Haremos todo lo que ha dicho el Señor y le obedeceremos».
Entonces Moisés tomó la sangre y roció al pueblo, diciendo:
«Esta es la sangre de la alianza que el Señor ha concertado con vosotros, de acuerdo con todas estas palabras».

Salmo

Alzaré la copa de la salvación, invocando tu nombre, Señor.

¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre. R/.

Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo, hijo de tu esclava
rompiste mis cadenas. R/.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos,
en presencia de todo el pueblo. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta a los Hebreos

(9, 11-15)

Hermanos:
Cristo ha venido como sumo sacerdote de los bienes definitivos. Su «tienda» es más grande y más perfecto: no hecha por manos de hombre, es decir, no de este mundo creado.
No lleva sangre de machos cabríos, ni de becerros, sino la suya propia; y así ha entrado en el santuario una vez para siempre, consiguiendo la liberación eterna.
Si la sangre de machos cabríos y de toros, y la ceniza de una becerra, santifican con su aspersión a los profanos, devolviéndoles la pureza externa, ¡cuánto más la sangre de Cristo, que, en virtud del Espíritu eterno, se ha ofrecido a Dios como sacrificio sin mancha, podrá purificar nuestra conciencia de las obras muertas, para que demos culto al Dios vivo.
Por esa razón, es mediador de una alianza nueva: en ella ha habido una muerte que ha redimido de los pecados cometidos durante la primera alianza; y así los llamados pueden recibir la promesa de la herencia eterna.

Evangelio del día

Lectura del Santo Evangelio según San Marcos

(14, 12-16. 22-26)

El primer día de los Ácimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron a Jesús sus discípulos:
«¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?»
Él envió a dos discípulos, diciéndoles:
«ld a la ciudad, os saldrá al paso un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo y, en la casa en que entre, decidle al dueño: “El Maestro pregunta: ¿Cuál es la habitación donde voy a comer la Pascua con mis discípulos?”
Os enseñará una sala grande en el piso de arriba, acondicionada y dispuesta. Preparádnosla allí»
Los discípulos se marcharon, llegaron a la ciudad, encontraron lo que les había dicho y prepararon la Pascua.
Mientras comían, tomó pan y, pronunciando la bendición, lo partió y se lo dio diciendo:
«Tomad, esto es mi cuerpo.»
Después, tomó el cáliz, pronunció la acción de gracias, se lo dio y todos bebieron.
Y les dijo:
«Esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos. En verdad os digo que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el reino de Dios».
Después de cantar el himno, salieron para el monte de los Olivos.

ROMERÍA DE LA VIRGEN BLANCA ‘2024’

Nuestra ciudad de Burgos, es de tradiciones.

Cada mañana del último domingo de mayo miles de burgaleses salen a la calle para celebrar la “Romería de la Blanca”, la cual este año celebra su 30 aniversario.

La talla de la Virgen Blanca salió en procesión desde nuestra iglesia de San Pedro de la Fuente, donde una alegre comitiva al son de la música de la dulzaina junto a los bailes regionales y el fervor popular acompañó en su peregrinaje a la imagen de la Blanca hasta la campa del Castillo.

Este año, como novedad, la Asociación de Campaneros de Burgos realizó “un volteo y repique de campanas” en un campanario móvil (con dos piezas del siglo XVIII); durante todo el recorrido de la procesión.

A las 12:30 hrs. fue celebrada la Misa de campaña presidida por D. Gabriel Moreno y amenizada por el coro del Grupo de Danzas Nª Señora de las Nieves y los bailes del Grupo de Danzas Burgalesas Mª Ángeles Saiz.

Finalizada ésta, la Virgen volvió a nuestra iglesia, donde es venerada y visitada por los burgaleses durante todo el año; esperando volver pronto a la que fue un día su casa.

Cuenta la leyenda...

En el año 884, el Conde Diego Porcelos, por orden del rey decide fundar una nueva ciudad, que sirva de fortaleza para evitar el avance de los árabes. Esta nueva ciudad recibe el nombre de Burgos y en ella se instala el Conde, en un nuevo castillo que manda levantar en la parte más alta, sobre un cerro que domina por completo todo el territorio.

Paseando un día su hija Sulla Bella, por los alrededores se la apareció la Virgen y la dijo que allí cerca junto a los muros del Castillo, en una escondida cueva, se encontraba una imagen suya que los cristianos habían ocultado para que no fuera profanada.

Sulla Bella cuenta la aparición a su padre y el Conde envía a sus hombres, que después de escavar la roca, dan con la imagen de la Virgen dentro de una cueva caliza. Como era blanco el color de la tierra donde estuvo escondida así se apodó a la imagen hallada.

El Conde manda entonces edificar una humilde ermita para que fuera venerada.

Pasado el tiempo y una vez que Castilla consigue su independencia y la ciudad se encuentra en plena extensión y apogeo la humilde ermita da paso a un nuevo templo de estilo románico en la misma ubicación, para poder albergar a todos los fieles que se acercaban a venerarla.

Así, esta Iglesia se convirtió en uno de los templos más importantes de la ciudad.

 El 13 de Junio del año 1813; durante la Guerra de la Independencia; las tropas francesas se asentaron en el castillo volando su fortaleza. La explosión alcanzó también a la Iglesia de la Blanca, la cual quedó reducida a escombros.  

Algunas de sus imágenes se salvaron porque algunos cristianos, las sacaron del templo y las escondieron en otras iglesias.

En un primer momento, fueron trasladadas a la iglesia de San Martín, que estaba junto al arco del mismo nombre y enfrente del llamado Solar del Cid.

 De allí pasaron a la iglesia de San Nicolás de Bari  y desde aquí las imágenes fueron llevadas a la iglesia de San Sebastián que estaba en Villargama, cerca del Hospital del Rey.

Allí estuvieron cerca de 10 años hasta que en 1831 se instalaron definitivamente en la Parroquia de San Pedro de la Fuente.

Actualmente en nuestra Parroquia conservamos dos imágenes de la Virgen que había en el antiguo templo.

En medio del altar barroco del mismo nombre; encontramos una talla del siglo XVIII de tamaño casi natural de la Virgen Blanca, sosteniendo en su mano izquierda al Niño Jesús.

Es una imagen de las denominadas “vestidas”.

Imagen de 'La Virgen Blanca vestida' en nuestra parroquia.

Junto al altar mayor de San Pedro de la Fuente y cerca de la puerta de la sacristía podemos ver otra pequeña imagen de la Virgen del siglo XVII.

De madera policromada, se encuentra sentada y sobre sus rodillas tiene al Niño Jesús en actitud de bendecirnos a todos.

Fue restaurada en el año 2000.

'Talla procesional' de 'La Virgen Blanca' en nuestra parroquia.

Es la talla procesional que cada año, desde 1994, el último domingo de mayo se utiliza en la Romería hacia el Castillo.

Tanta es la devoción por ella que los burgaleses la eligieron como patrona y protectora de la ciudad.

¡Viva la Virgen de la Blanca!

La Santísima Trinidad

Primera lectura

Lectura del Libro del Libro del Deuteronomio

(4, 32-34. 39-40)

Moisés habló al pueblo, diciendo:
«Pregunta, pregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra: ¿hubo jamás, desde un extremo al otro del cielo, palabra tan grande como ésta?; ¿se oyó cosa semejante?; ¿hay algún pueblo que haya oído, como tú has oído, la voz del Dios vivo, hablando desde el fuego, y haya sobrevivido?; ¿algún Dios intentó jamás venir a buscarse una nación entre las otras por medio de pruebas, signos, prodigios y guerra, con mano fuerte y brazo poderoso, por grandes terrores, como todo lo que el Señor, vuestro Dios, hizo con vosotros en Egipto, ante vuestros ojos?
Reconoce, pues, hoy y medita en tu corazón, que el Señor es el único Dios, allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Guarda los preceptos y mandamientos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos después de ti, y prolongues tus días en el suelo que el Señor, tu Dios, te da para siempre».

Salmo

Dichoso el pueblo que el Señor se escogió con heredad

La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R/.

La palabra del Señor hizo el cielo;
el aliento de su boca, sus ejércitos,
porque él lo dijo, y existió,
él lo mandó, y surgió. R/.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R/.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
que tu misericordia, Señor,
venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos

(8, 14-17)

Hermanos:
Los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, ésos son hijos de Dios. Habéis recibido, no un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino un espíritu de hijos adoptivos, que nos hace gritan «¡Abba, Padre!». Ese Espíritu y nuestro espíritu dan un testimonio concorde: que somos hijos de Dios; y, si somos hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, ya que sufrimos con él para ser también con él glorificados.

Evangelio del día

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

(28, 16-20)

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les habla indicado.
Al verlo, ellos se postraron, pero algunos vacilaban.
Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
«Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra.
Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.
Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo».

RESTAURACIÓN DE SANTA BÁRBARA

La imagen de Santa Bárbara; ya se encuentra en nuestra Parroquia de San Pedro de la Fuente.

Tras su participación en noviembre del año 2022 en la exposición: “Santa Bárbara y la Artillería, 500 años de patrocinio en Burgos”, la talla fue llevada a restaurar el pasado mes de marzo.

¡Click en la imagen!

Tal trabajo ha sido realizado por la empresa: FENIX RESTAURACIÓN; situada en Huérmeces.

Imagen de Santa Bárbara "sin restaurar".
Imagen de Santa Bárbara "restaurada".

Si quieres conocer más en profundidad todo sobre el proceso de restauración; puedes descargarte el siguiente documento:

¿Quién fue Santa Bárbara?

Según la leyenda, su padre Dioscorus; la encerró en una torre para separarla del mundo externo y que nadie pudiera pedir su mano en matrimonio.

Después de que éste se marchará de viaje, la joven dedicó gran parte de su tiempo a rezar y meditar convirtiéndose al cristianismo.

Al regresar fue tal la ira de su padre, por la transformación religiosa de su hija que la llevó ante el gobernador; el cual decretó que Bárbara fuera torturada y entregada a un verdugo.

Fue decapitada por su propio padre.

Terminada la ejecución, Dioscorus partió hacia su palacio, en donde se desató una tormenta eléctrica siendo alcanzado por un rayo, causándole la muerte.

Patrona de los soldados que pertenecen al Arma de Artillería.

 Su festividad es el 4 de diciembre. 

La imagen que poseemos en nuestra parroquia procede de la iglesia medieval de Nuestra Señora de la Blanca, sede de la Cofradía de Artilleros de Burgos constituida en 1582.  

En ella había una Capilla dedicada a Santa Bárbara la cual fue destruida, en la voladura táctica del Castillo de Burgos por los franceses, el 13 de junio de 1813.

Esta talla fue uno de los pocos objetos que se salvó.

Su brazo izquierdo sostiene una torre, en alusión al lugar donde estuvo presa. Durante su cautiverio, ordenó cambiar el diseño de ésta y añadió una tercera ventana; que simboliza la Santísima Trinidad.

Su brazo derecho levantando una rama de palma representa su martirio.

También puede aparecer sujetando un cáliz con agua bendita, en lugar de la torre. Otras veces, se muestran cañones a su lado.

Imagen de 'Santa Bárbara' en el 'Retablo de la Virgen de la Fuente' en nuestra parroquia.
CONFIRMACIONES 2024

El pasado domingo 19 de mayo, ‘Solemnidad de Pentecostés’; cinco jóvenes: cuatro de nuestra Parroquia de San Pedro de la Fuente y otro de la Parroquia de San Cosme y San Damián de Burgos recibieron el Sacramento de la Confirmación de manos de Don Carlos Izquierdo Yusta; Vicario General de la Diócesis.

En un templo abarrotado de fieles recibieron el don del Espíritu, aquel don que recibieron ya en su bautismo y que ha llegado a plenitud en ellos incorporándolos de modo más pleno a la comunidad cristiana.

Don Carlos en su homilía, recordó lo que les pasó a los apóstoles el día de Pentecostés.

Eso mismo hace el Espíritu Santo en nosotros. Nos activa el corazón, nos saca del “stand bike”, “de la hibernación” y nos llena de alegría, de confianza, de fuerza… para dar testimonio de Cristo Resucitado a los demás.

Cada uno de los Confirmandos intervinieron en esta bella celebración con las moniciones, las lecturas, las peticiones, las ofrendas, la acción de gracias…

Momentos intensos de escucha de la Palabra de Dios y de recogimiento agradecido ante el Señor.

Una celebración preparada con mimo, que ha dejado momentos para el recuerdo y en la que no faltó ningún detalle.

Pese a los nervios el ambiente familiar creado llenó de emoción a todos los fieles.

El sacramento de la Confirmación se recibe una sola vez y cambia el corazón.

Un auténtico empujón para que cada uno de ellos siga creciendo en su relación con Jesús.

¡ENHORABUENA CONFIRMADOS!

DOMINGO 19 DE MAYO -PENTECOSTÉS-

¡JESÚS RESUCITÓ!

¡ÉL VIVE HOY!

Lectura del santo Evangelio según San Juan 20, 19-23

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
«Paz a vosotros».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».

Palabra de Dios.

Oración

Hoy, domingo de Pentecostés, acogemos el don del Espíritu Santo a la Iglesia. En esta solemnidad litúrgica que cierra el tiempo de Pascua, celebramos el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar, bajo el lema: “Laicos por vocación, llamados a la misión”.

Pentecostés es “llamada” y “misión”. La Iglesia es “llamada” y “misión”. Es llamada a todos los fieles bautizados para ser testigos del Señor Resucitado. “Seréis mis testigos…”, nos exhorta el Señor. Esta misión la recibimos todos los bautizados como don del Espíritu y como tarea que nos compromete.

Todos somos corresponsables en la misión evangelizadora de la Iglesia. Todos, como Iglesia del Señor, necesitamos la fuerza del Espíritu Santo para continuar la misma misión de Jesús: “Recibid el Espíritu Santo. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo”.

Que la eucaristía nos llene del Espíritu de Dios. Que este Espíritu nos transforme para afirmar y confirmar nuestra fe, y nos empuje a vivir como testigos de Jesús y de su evangelio. Para este fin, te lo pedimos, Señor Jesús, con las palabras de la Secuencia de Pentecostés:

Ven Espíritu Divino,
manda tu luz desde el cielo,
Padre amoroso del pobre;
don en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre
si Tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus Siete Dones
según la fe de tus siervos.
Por tu bondad y tu gracia
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.

Amén.

ÉL SIGUE VIVO ENTRE NOSOTROS

PRUEBA DE ELLO...

Ángel Olalla Martín

Ángel nació en el Hospital Militar de Burgos y allí fue bautizado el tres de junio de 1970.

Es el mayor de cuatro hermanos varones.

A los 14 años ingresó en el Seminario hasta que a los 25 salió ordenado sacerdote.

Ejerció su ministerio durante un año en nuestra parroquia de San Pedro de la Fuente. Concretamente en el año 2015.

Después, estuvo de director espiritual en el Seminario Diocesano de San José durante seis años.

Desde el año 2022 es el párroco de la Unidad Pastoral del barrio del G-3 cuyas parroquias lo forman: el Hermano san Rafael, Nuestra Señora de las Nieves y Villatoro.

En este tiempo de Pascua en la que celebramos la Resurrección de Jesús, dinos si Jesús es para ti alguien que vive y te relacionas con él. ¿Quién es Jesús para ti?

Jesús es el hijo de Dios, hecho hombre, que nació de la Virgen María.

Es la respuesta que aprendí de niño en el catecismo; pero resume claramente mi experiencia de Jesús: el Dios que se regala en el vientre de María y busca rostro humano compartiendo todas nuestras experiencias. Es el Dios cercano que camina a nuestro lado para que nada humano le sea ajeno.

¿En qué momentos y cómo se manifiesta esa relación con Jesús en tu vida?

El momento central de mi día es la Eucaristía. Es escuchar la palabra de Dios y hacerme uno con Cristo en comunidad.

Mis ratos de oración a través de la liturgia de las horas para prestarle mi voz a la Iglesia que celebra a Jesucristo por mí y mis ratos de plegaria personal para identificarme con el estilo de vida de Jesús.

Y luego tratar de descubrirlo en el rostro de los hermanos, especialmente de los más necesitados.

¿Qué consecuencias tiene en tu vida esta fe o creencia en Jesús que vive?

La primera es la certeza de que estoy hecho para la eternidad y debo prepararme al regalo del cielo. Pero intentando vivir ya el cielo en la tierra.

Después, que el pecado y sus consecuencias han quedado en la cruz, y que Jesús me regala la vida nueva de los resucitados para que aprenda a buscar los bienes de allá arriba.

Por último, una alegría que se convierte en optimismo contagioso aún en medio de dificultades y problemas.

¿Qué le dirías a uno que no cree en esta verdad de fe: no cree que Jesús, como hombre que fue igual que nosotros, resucitó y vive?

Desde luego, la fe es un don que nace por una experiencia y vivencia personal de encuentro con Jesús.

Podría decirle que el sepulcro de Cristo está vacío, que nadie puede encontrar el cadáver de Jesús, y que los discípulos que habían convivido con Jesús tenían la certeza de que el que había colgado del madero de la cruz se les hacía presente ahora vivo. Pero estas razones solamente convencen desde la experiencia vital de Jesucristo.