¡DESPIERTA!

Despertar, sí. 

Queremos despertar de una pesadilla en la que todo  – alimento, calor, bienestar- parece transformarse en instrumento de guerra.

Despertar, estar atentos…

…para ser capaces de hacerle sitio a un Dios al que los acontecimientos del día a día, salpicados por crisis, enfrentamientos y guerras, nos muestran cada vez más arrinconado. Como si su sola presencia molestase.

Despertar, pero para soñar. Y soñar bien despiertos.

Soñar con el día en el que de las espadas forjarán arados, de los instrumentos de guerra herramientas de vida.  Soñar en el día en que el Dios del amor y la ternura encuentre aposento en el corazón de cada hombre.

Quiero disculparme Señor.

No es que me haya dormido; pero las ocupaciones y preocupaciones me desbordan, y se llevan el tiempo de los que me importan; también tu tiempo.

Gracias por tu “llamada”, por esta invitación a parar, a pasar un tiempo contigo.

Gracias por acercarte a mi vida.

¡Te espero con mucha ilusión y ganas!

I Domingo de Adviento

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 2, 1-5:

Visión de Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y de Jerusalén.
En los días futuros estará firme el monte de la casa del Señor, en la cumbre de las montañas, más elevado que las colinas. Hacia él confluirán todas las naciones, caminarán pueblos numerosos y dirán: «Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob. Él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas; porque de Sión saldrá la ley, la palabra del Señor de Jerusalén».
Juzgará entre las naciones, será árbitro de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo,
no se adiestrarán para la guerra. Casa de Jacob, venid; caminemos a la luz del Señor.

 

Salmo

Vamos alegres a la casa del Señor

¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén. R/.

Allá suben las tribus,
las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R/.

Desead la paz a Jerusalén:
«Vivan seguros los que te aman,
haya paz dentro de tus muros,
seguridad en tus palacios». R/.

Por mis hermanos y compañeros,
voy a decir: «La paz contigo».
Por la casa del Señor,
nuestro Dios, te deseo todo bien. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 13, 11-14a

Hermanos:
Comportaos reconociendo el momento en que vivís, pues ya es hora de despertaros del sueño, porque ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche está avanzada, el día está cerca: dejemos, pues, las obras de las tinieblas y pongámonos las armas de la luz.
Andemos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas y borracheras, nada de lujuria y desenfreno, nada de riñas y envidias. Revestíos más bien del Señor Jesucristo.

Evangelio del día

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 24, 37-44

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé.
En los días antes del diluvio, la gente comía y bebía, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: dos hombres estarán en el campo, a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo, a una se la llevarán y a otra la dejarán.
Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa.
Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».

Palabra del Señor.

ADVIENTO 2022

ADVIENTO

TIEMPO DE ESPERA, TIEMPO DE ESPERANZA

¡Qué poco nos gusta esperar!

Y, sin embargo, ¡cuánto nos toca esperar! A pesar de buscarnos remedios para evitar las esperas, ahí está la “cita previa” puesta en auge en tiempos de pandemia.

¿Evita las temidas e insoportables colas? No, o al menos no siempre; pero las dilata en el tiempo y nos da una engañosa sensación de exclusividad.

Ahí están las “listas de espera”; para muchas cosas, desde visitar al médico –posiblemente las más sangrantes- hasta comprar un coche nuevo.

¿Todo ello nos prepara, nos ha enseñado a esperar? Pienso que no, a tenor del desasosiego –también podríamos decir enfado o cabreo- y la frustración en que tantas veces vivimos la espera.

En medio de esta realidad nos llega el Adviento: “tiempo de espera”.

¿Más tensión? ¿Más estrés? No es esa la idea. Más bien una oportunidad para pensar, mientras esperamos, hacia dónde vamos con tanta prisa y replantear nuestras urgencias.

         “Si quieres ir deprisa, camina sólo; si quieres llegar lejos, vete acompañado”. No sé dónde leí esta frase, pero me sigue haciendo pensar. Si la comparto contigo, a las puertas del adviento, es para invitarte a esperar, a acompasar tu paso al de los débiles; a acompasar tu paso al de Dios que se hace hombre, compañero de camino. Y que no tiene prisa, nunca la ha tenido, para así estar al lado de los últimos.

         Disfruta de la espera en esperanza. No te pares, sigue caminando, pero sin prisas; no dejes que Dios desaparezca de tu horizonte.

Señor, hemos oído que vienes.

Nos hemos alegrado y, al tiempo, nos hemos fijado en el estado de nuestra casa:

¡No puedes encontrarla así!

Queremos hacer de ella el hogar limpio y agradable en el que tú, con todos los que te acompañan, tengan cabida.

Necesitamos tu ayuda.

Necesitamos que tu nos renueves, nos contagies de tu alegría y esperanza.

Fortalécenos. Haznos soñar.

Haznos hombres de fe que confíen y no teman.

NUEVO AÑO LITÚRGICO

El domingo día 27 de noviembre, con la llegada del Adviento, empieza el nuevo Año Litúrgico, dejando atrás el Ciclo C y dando comienzo el Ciclo A.

Con los tres ciclos que hay se nos da la oportunidad de repasar, cada tres años, el Evangelio al completo a través de las lecturas de la misa.

¿Cuántos ciclos hay? ¿Qué evangelios se lee en cada ciclo? ¿Cómo se divide el Año Litúrgico? ¿Qué colores se utilizan? ¿Cuál es su significado?
Encuentra las respuestas y mucho más pulsando en cada imagen:

CALENDARIO DE ADVIENTO 2022

¿No sabéis como prepararos para la Navidad?

¡Nosotros os ayudamos!

Otro año más llega nuestro Calendario de Adviento; dónde cada día que dure este tiempo descubriréis un propósito que deberéis intentar cumplir.

Un calendario apto para pequeños y mayores.

 ¡Ánimo y al lio!

El Adviento comienza el domingo 27.

Domingo

27

I Adviento

Lunes

Martes

Miércoles

Jueves

Viernes

Sábado

Domingo

04

II Adviento

Lunes

Martes

Miércoles

Jueves

Viernes

Sábado

Domingo

11

III Adviento

Lunes

Martes

Miércoles

Jueves

Viernes

Sábado

Domingo

18

IV Adviento

Lunes

Martes

Miércoles

Jueves

Viernes

Sábado

Domingo

25

Navidad

PONTE EN SU LUGAR

Acompañar a las personas que viven en situación de sinhogarismo es uno de los múltiples objetivos de Cáritas Burgos.

El pasado domingo día 20; nuestros adolescentes y jóvenes se acercaron a esta realidad de la mano de Ana Vicario; voluntaria de Cáritas Parroquial.

¿Qué sentimientos aflorarían en nosotros si nos quedásemos sin cobertura en el móvil?

FRUSTRACIÓN, AGOBIO, MIEDO, ENFADO…

Esto y mucho más es a lo que se tienen que enfrentar cada día estas personas.

Desde la Parroquia hemos dado un pasito más en esta experiencia y gracias a David Polo; responsable de este programa, nuestros chicos han podido visitar este jueves día 24, la Unidad de Mínima Exigencia (UME) y el Hogar San Francisco; dos servicios de estancia temporal que ofrece Cáritas para este colectivo.

¿Qué es para vosotros un hogar?

Un lugar donde sentirse:

SEGURO, PROTEGIDO, CÓMODO Y CONFIADO.

Cada vez son más las personas desvinculadas de la sociedad: sin protección, sin recursos, sin oportunidades, con sus derechos vulnerados, personas que, hoy más que nunca, necesitan una red de apoyo que las sostenga, las integre y les permita participar.

Eliminemos los estereotipos y prejuicios que tenemos sobre ellos.

La vivienda es un derecho humano.

Nuestros jóvenes y confirmandos ya han cambiado su forma de pensar.

¿Y tú? ¿Te atreves a no dejarles desconectados?

XXXIV Domingo del tiempo ordinario

Primera lectura

Lectura del segundo libro de Samuel 5,1-3:

En aquellos días, todas las tribus de Israel se presentaron ante David en Hebron y le dijeron:
«Hueso tuyo y carne tuya somos. Desde hace tiempo, cuando Saúl reinaba sobre nosotros, eras tú el que dirigía las salidas y entradas de Israel. Por su parte, el Señor te ha dicho: “Tú pastorearás a mi pueblo Israel, tú serás el jefe de Israel”».
Los ancianos de Israel vinieron a ver al rey en Hebrón. El rey hizo una alianza con ellos en Hebrón, en presencia del Señor, y ellos le ungieron como rey de Israel.

Salmo

Vamos alegres a la casa del Señor

Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén. R/.

Allá suben las tribus, las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 1,12-20

Hermanos:
Demos gracias a Dios Padre, que os ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz.
Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,
y nos ha trasladado
al reino del Hijo de su amor,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
Él es imagen del Dios invisible,
primogénito de toda criatura;
porque en él fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres,
visibles e invisibles.
Tronos y Dominaciones,
Principados y Potestades;
todo fue creado por él y para él.
Él es anterior a todo,
y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo.
Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud. Y por él y para él
quiso reconciliar todas las cosas,
las del cielo y las de la tierra,
haciendo la paz por la sangre de su cruz.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 23,35-43

En aquel tiempo, los magistrados hacían muecas a Jesús diciendo:
«A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido».
Se burlaban de él también los soldados, que se acercaban y le ofrecían vinagre, diciendo:
«Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo».
Había también por encima de él un letrero:
«Este es el rey de los judíos».
Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo:
«¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros».
Pero el otro, respondiéndole e increpándolo, le decía:
«¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente, porque recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio, este no ha hecho nada malo».
Y decía:
«Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino».
Jesús le dijo:
«En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso».

Palabra del Señor.

QUEREMOS PASAR TIEMPO CON JESÚS

¿Estamos en la onda de Dios? ¿Él nos ve? ¿Nos escucha?

Dios piensa en nosotros. Tiene una misión para cada uno; por eso nos ha elegido.

Los confirmandos estas semanas se han acercado a la oración.

¿Se parece en algo nuestro trato con Dios a la relación con nuestros amigos?

¿Cuanto tiempo hablamos con ellos?

¿Qué les contamos?

Para rezar no es necesario usar muchas palabras, basta con lo esencial.

Sentirse cercano, querido y acompañado son unas de las mejores actitudes para ser amigos de Jesús.

Nuestros chicos y chicas ya saben cómo ¿y tú? ¿Te atreves a descubrirlo?

XXXIII Domingo del tiempo ordinario

Primera lectura

Lectura del Profeta Malaquías 3, 19-20a

He aquí que llega el día, ardiente como un horno, en el que todos los orgullosos y malhechores serán como paja; los consumirá el día que está llegando, dice el Señor del universo, y no les dejará ni copa ni raíz.
Pero a vosotros, los que teméis mi nombre, os iluminará un sol de justicia y hallaréis salud a su sombra.

Salmo

El Señor llega para regir la tierra con justicia.

R/. El Señor llega para regir los pueblos con rectitud.

Tañed la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor. R/.

Retumbe el mar y cuanto contiene,
la tierra y cuantos la habitan;
aplaudan los ríos,
aclamen los montes. R/.

Al Señor, que llega
para regir la tierra.
Regirá el orbe con justicia
y los pueblos con rectitud. R/.

Segunda lectura

Lectura de la segunda carta del Apóstol San Pablo a los Tesalonicenses 3, 7-12

Hermanos:
Ya sabéis vosotros cómo tenéis que imitar nuestro ejemplo: No vivimos entre vosotros sin trabajar, no comimos de balde el pan de nadie, sino que con cansancio y fatiga, día y noche, trabajamos a fin de no ser una carga para ninguno de vosotros.
No porque no tuviéramos derecho, sino para daros en nosotros un modelo que imitar.
Además, cuando estábamos entre vosotros, os mandábamos que si alguno no quiere trabajar, que no coma.
Porque nos hemos enterado de que algunos viven desordenadamente, sin trabajar, antes bien metiéndose en todo.
A esos les mandamos y exhortamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con sosiego para comer su propio pan.

Evangelio del día

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 21, 5-19

En aquel tiempo, como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, Jesús les dijo:
«Esto que contempláis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida».
Ellos le preguntaron:
«Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?».
Él dijo:
«Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: “Yo soy”, o bien: “Está llegando el tiempo”; no vayáis tras ellos.
Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico.
Porque es necesario que eso ocurra primero, pero el fin no será enseguida».
Entonces les decía:
«Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países, hambres y pestes.
Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo.
Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto os servirá de ocasión para dar testimonio.
Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.
Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán a causa de mi nombre.
Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas».

Palabra del Señor.