DOMINGO 17 DE MAYO «PASCUA 2026»

¡JESÚS RESUCITÓ!

¡ÉL VIVE HOY!

Conclusión del santo Evangelio según San Mateo 28, 16-20

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.

Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.

Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
«Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.

Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».

Palabra de Dios.

Oración

ORACIÓN A JESÚS QUE ASCIENDE A LOS CIELOS:

Señor Jesús, dos cosas queremos pedirte en este domingo de la Ascensión. La primera está bien expresada y resumida en la oración Colecta de la misa de hoy. Por eso nos dirigimos a Dios Padre para decirle: “Dios todopoderoso, concédenos exultar de gozo y alegrarnos con acción de gracias porque la ascensión de Jesucristo, tu Hijo, es ya nuestra victoria; y donde nos ha precedido él, que es nuestra cabeza, esperamos llegar también nosotros como miembros de su cuerpo”. Nos alegramos, Señor, y te damos gracias por el cielo que esperamos.

Gracias, Señor Jesús, hoy es día de esperanza. Sí, ascendiendo al cielo, nos estás diciendo con los hechos lo que en otro momento de tu evangelio nos decías con tus palabras: “Yo voy por delante a prepararos sitio para que donde esté yo, estéis también vosotros”. El gozo de encontrarnos con Jesús Resucitado en la otra vida es mucho más de lo que podemos imaginar. Nos lo dice San Pablo en la segunda lectura: “El Dios de nuestro Señor Jesucristo… ilumine los ojos de nuestro corazón para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llama y cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos”. Nos alegramos, Señor, de vivir con la esperanza de ascender contigo al cielo.

Señor Jesús, tu Ascensión al cielo nos muestra otra verdad que nos compromete. Tu cuerpo físico ha dejado de ser visible para tus discípulos. Por eso, a partir de este momento, les dices a ellos y también a nosotros: “Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que va a venir sobre vosotros y seréis mis testigos en Jerusalén, en Judea y Samaría y hasta el confín de la tierra”. Nos estás diciendo, Señor Jesús, que, a partir de ahora, tu presencia en el mundo será real a través del testimonio que nosotros demos de ti. Y para ello contamos con la fuerza de tu Espíritu, el Espíritu Santo. Por eso te decimos con fe y humildad: cuenta con nosotros y concédenos, Señor, tu Espíritu. Tus últimas palabras en el evangelio de hoy nos dan plena confianza: “Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos”.

Amén.

ÉL SIGUE VIVO ENTRE NOSOTROS

PRUEBA DE ELLO...

Yolanda Bueno y Miguel Ángel Longo

Miguel Ángel y Yolanda, están casados y tienen dos hijos.

Él es cajero y ella casada comprometida.

Pertenecen al movimiento CVX (Comunidades de Vida Cristiana) presente en todo el mundo, formada por laicos y con misiones varias (familia, sociopolítica, espiritualidad, diversidad sexual, ecología…) según las llamadas que Dios hace a cada uno en sus vidas concretas.

Ambos pertenecen a la Parroquia de San Pedro de la Fuente; Yolanda como catequista de niños de Confirmación y Miguel Ángel cantando en el coro parroquial.

Además, Yolanda colabora con Cáritas a nivel diocesano.

Yolanda y Miguel Ángel

En este tiempo de Pascua en el que celebramos la Resurrección de Jesús, dinos si Jesús es para vosotros alguien que vive y os relacionas con él. ¿Quién es Jesús para vosotros?

Jesús está siempre presente en nuestra vida, es una presencia constante, un amigo al que acudir, alguien que te acoge en la tristeza y la dificultad, y con quien celebrar las alegrías, que te empuja a salir de tí mismo hacia los demás.

Jesús es el que te llama para que le sigas en el día a día, en las cosas normales, dándoles una dimensión de servicio e intentando verle en las personas que te rodean.

¿En qué momentos y cómo se manifiesta esa relación que tenéis con Jesús o esa relación de Jesús con vosotros?

Se manifiesta en los otros, en las personas que nos rodean, el estar atentos a lo que necesitan de nosotros los más cercanos, nuestra comunidad, que nos acompaña y nos ayuda a encontrar su presencia en el día a día, las necesidades que se presentan a nuestro alrededor, todas son oportunidades de encontrarle en nuestra vida.

Creemos que si ponemos atención e interés en lo que hacemos estamos haciendo que Jesús esté presente, aunque sea en las cosas más pequeñas y menos visibles.

En vuestra opinión, ¿Cuáles pueden ser hoy buenos signos externos que muestren a los demás nuestra fe en que Jesús resucitó y vive?

La alegría y la esperanza son los signos del Resucitado.

Creer firmemente que el mundo puede cambiar, ser más justo, más amable, que en realidad el Reino de Dios ya está aquí, aunque no le veamos; y por eso no nos cansamos de trabajar por él.

Se suele decir que «la fe ha de estar respaldada por obras», con lo que un compromiso en lo cotidiano de nuestra vida, en cada contacto con los otros, es la mejor forma de llevar a Jesús al mundo de hoy.

¿Qué le diríais a uno que no cree en esta verdad de fe: no cree que Jesús, como hombre que fue igual que nosotros, resucitó y vive?

Le diríamos que si le das espacio en tu vida, Él va a estar siempre a tu lado, que nunca estarás solo, y que te hace profundamente feliz. Si miras con atención puedes encontrarle en todas partes, en el silencio y en el ruido.

También, le diríamos que la fe en Jesús te lleva a ver más allá de lo que se ve con los ojos, que descubrir ese «más allá» es la visión del Resucitado a quien queremos e intentamos seguir, esa visión que trasciende lo material.