SAN PEDRO Y SAN PABLO
El 29 de junio es una fecha marcada en el calendario por ser el Día de San Pedro y San Pablo, una jornada que reúne tradición y devoción.
Esta festividad, considerada el día grande de las fiestas de la ciudad, tiene un profundo significado religioso y cultural. Durante esta jornada, se rinde homenaje a los santos apóstoles, cuya figura sigue presente en la historia y en la identidad de la ciudad.


La devoción a San Pedro y San Pablo se mantiene especialmente viva en la parroquia, donde las imágenes de ambos santos presiden el altar del templo. Allí, vecinos y visitantes pueden acercarse a compartir la celebración y contemplar unas imágenes que forman parte del patrimonio y la tradición religiosa burgalesa.
Podemos ver a San Pedro (1ª imagen) sujetando en la mano derecha un báculo con las tres cruces, simbolizando las basílicas patriarcales, mientras que en su mano izquierda, sostiene la llave de la entrada al cielo, a San Pablo (2ª imagen) lo vemos representado por la espada (con la que murió) y el Libro de la Palabra de Dios, haciendo referencia a sus cartas.
El 29 de junio se convierte así en una oportunidad para reencontrarse con las costumbres de siempre, participar en los actos festivos y vivir una jornada en la que Burgos combina su historia, su fe y el espíritu de sus fiestas.