SANTA RITA (Agustinas de la Madre de Dios)
SANTA RITA DE CASIA
La Santa de los imposibles


Imagen: Santa Rita
Ubicación: Capilla de Santa Rita (Agustinas de la Madre de Dios)
Burgos



Hoy nos quedamos muy cerca, en la ciudad de Burgos, para conocer la historia de una de las santas más queridas y veneradas de la Iglesia: Santa Rita de Casia, cuya imagen ocupa un lugar muy especial en la capilla de las Agustinas de la Madre de Dios, conocidas popularmente en nuestro barrio como “las Ritas”.
Pero antes de acercarnos hasta Burgos, viajamos hasta Roccaporena, una pequeña localidad cercana a Casia, en la región italiana de Umbría, donde nació Margarita Lotti, a quien todos terminarían conociendo sencillamente como Rita.
Santa Rita conoció a lo largo de su vida muchas de las alegrías y también de las dificultades que puede experimentar cualquier familia. Fue esposa y madre de dos hijos, pero sufrió profundamente tras el asesinato de su marido. Lejos de dejarse llevar por el odio, Rita eligió el camino del perdón y la reconciliación, intentando evitar que sus hijos buscasen venganza.
Tras perder también a sus hijos, sintió con mayor fuerza la llamada a entregar completamente su vida a Dios. Después de superar diversas dificultades, consiguió ingresar en el Monasterio de Santa María Magdalena de Casia, perteneciente a las religiosas agustinas. Allí llevó una vida sencilla marcada por la oración, la humildad, la penitencia, el servicio a los pobres y el cuidado de los enfermos. Su deseo de permanecer profundamente unida a Cristo fue tan grande que, según la tradición, mientras rezaba ante un crucifijo recibió en su frente la herida de una de las espinas de la corona de Cristo, señal que conservó durante años.
Santa Rita fue canonizada por el papa León XIII el 24 de mayo de 1900, pero su testimonio sigue resultando profundamente actual. Su vida nos habla del perdón cuando parece imposible perdonar, de la esperanza cuando todo parece perdido y de la confianza en Dios en medio de las dificultades.
LA ROSA DE SANTA RITA
Si hay un símbolo inseparable de Santa Rita es la rosa. Estando gravemente enferma durante uno de sus últimos inviernos, pidió a una familiar que visitaba Roccaporena que le trajera una rosa del jardín de su antigua casa.
Parecía imposible encontrar una flor en pleno invierno, pero al llegar al jardín apareció inesperadamente una rosa florecida entre la nieve. Desde entonces, la rosa se convirtió en uno de los grandes símbolos de Santa Rita y en una representación de la esperanza que puede surgir incluso en los momentos más difíciles.
Por esta razón, Santa Rita es conocida en todo el mundo como la “santa de los casos imposibles”, y miles de personas continúan acudiendo a ella buscando consuelo, esperanza y fortaleza cuando parece que ya no existe una solución. Su memoria litúrgica se celebra cada 22 de mayo.
SANTA RITA EN BURGOS
En el barrio de San Pedro de la Fuente de Burgos se encuentra el Monasterio de la Madre de Dios, comunidad de Religiosas Agustinas Ermitañas que hunde sus raíces en la ciudad en el siglo XVI.
El primer monasterio fue establecido en 1558, con la ayuda de Juan Martínez de San Millán, en la calle Calera. En 1615 la comunidad se trasladó a otro emplazamiento y, después de diferentes acontecimientos históricos y sucesivos traslados, las religiosas se encuentran actualmente en su monasterio de la calle Francisco Salinas.
Su vinculación con Santa Rita es tan especial que las religiosas son conocidas cariñosamente en Burgos como “las Ritas”, y su iglesia es mencionada por la propia Archidiócesis como la capilla de Santa Rita. En ella puede contemplarse una imagen de la santa junto a otras figuras vinculadas a la espiritualidad agustiniana.
Además, la devoción a Santa Rita en este monasterio no es algo reciente. Existen testimonios históricos de la celebración en Burgos de novenas y cultos en su honor, y la tradición ha continuado con la celebración de un novenario previo al 22 de mayo. Durante estos días se reza, se celebra la Eucaristía y, en la festividad de Santa Rita, tiene lugar uno de los gestos más bonitos y característicos de su devoción: la entrega y bendición de las rosas.
De esta manera, la pequeña rosa que recuerda aquel acontecimiento de Roccaporena sigue floreciendo simbólicamente siglos después también aquí, en Burgos.
EL ADIÓS DE “LAS RITAS” DE BURGOS
El pasado 12 de octubre de 2026 cerró sus puertas el Monasterio de las Agustinas de la Madre de Dios de Burgos, después de siglos de presencia religiosa en la ciudad.
En los últimos años la comunidad había ido reduciéndose hasta quedar únicamente dos religiosas, que finalmente han sido trasladadas a otro convento de la Orden en la provincia de Segovia.
Las puertas del convento se cierran, pero permanecen el recuerdo, la oración y la huella que estas religiosas han dejado durante generaciones en Burgos.
Santa Rita nos recuerda que, incluso entre las espinas de la vida, siempre puede terminar floreciendo una rosa.