Todos estamos llamados a ser Santos

En el día de ayer los niños de catequesis tuvieron una catequesis muy especial y grupal, impartida por uno de nuestros catequistas.

Con motivo de la Solemnidad de Todos los Santos, los niños tuvieron la oportunidad de descubrir un poquito más qué significa ser santo y cómo todos podemos caminar hacia la santidad.

Con una catequesis muy cercana y sencilla, ayudó a los niños a comprender una idea muy importante: ¡Ser santo es ser amigo de Dios!

Durante el encuentro, recordó que TODOS estamos llamados a ser santos. La santidad no está reservada a unas pocas personas extraordinarias, sino que es una invitación que Jesús nos hace a cada uno de nosotros.

Pero… ¿qué significa ser santo?

Los niños descubrieron que ser santo es amar a Dios y ser buenos con los demás. Pero también aprendieron que no se trata solamente de hacer cosas buenas, sino de saber escoger lo mejor, aquello que Jesús quiere para nosotros.

Nuestro gran modelo de santidad es Jesús, seguido de la Virgen María y de tantos santos y santas que, con sus vidas, nos enseñan a caminar junto a Dios.

Y aprendimos algo muy bonito: ¡los santos tampoco eran perfectos! También se equivocaban, cometían errores y tenían dificultades. Pero siempre sabían pedir perdón, confiaban en la misericordia de Dios y volvían a levantarse para seguir adelante.

UN SANTO PARA ACOMPAÑARNOS DURANTE TODO EL CURSO

Para finalizar la catequesis, se preparó una actividad muy especial.

Cada niño pudo escoger una estampa con la imagen de un santo o una santa. Después, los niños nombraban el santo que les había tocado y el catequista compartía con ellos un poquito de su historia, descubriendo así diferentes testimonios de fe y santidad.

Pero aquella estampa no era simplemente un recuerdo de la catequesis… Se les propuso un pequeño compromiso: conservar esa estampa y llevarla consigo durante todo el curso de catequesis.

Se les invitó a los niños a conocer mejor a su santo y que buscasen información de él; a que le pidan que interceda por ellos, a que le confíen sus preocupaciones, sus alegrías y sus dificultades, y a que le ofrezcan pequeños gestos y buenas acciones a Dios siguiendo su ejemplo.

De esta manera, cada niño tendrá un santo o una santa que le acompañará de una forma especial durante este curso, recordándole que él también está llamado a vivir la santidad en su día a día.

Porque la santidad no consiste en hacer cosas extraordinarias, sino en llenar de amor las pequeñas cosas de cada día.

SAN ANTÓN (Brozas – Cáceres)

SAN ANTÓN

Fe y tradición en Brozas

Imagen: San Antón

 

Ubicación: Ermita de San Antón (s. XVIII)

 

Brozas – Cáceres

Hoy viajamos hasta Brozas, en la provincia de Cáceres, para conocer la historia de uno de los santos más populares de nuestros pueblos y, de una manera muy especial, la profunda devoción que esta localidad extremeña mantiene hacia su patrón: San Antonio Abad, conocido cariñosamente como San Antón. 

 

San Antonio nació hacia el año 251 en Coma, Egipto, en el seno de una familia acomodada. Siendo todavía muy joven quedó huérfano y, profundamente impresionado por las palabras del Evangelio que invitaban a dejarlo todo y seguir a Jesús, decidió vender sus bienes, repartirlos entre los pobres y retirarse al desierto.

 

Allí comenzó una vida marcada por la oración, el silencio, el ayuno y la penitencia. Aunque buscaba la soledad, su ejemplo comenzó a atraer a numerosos discípulos que deseaban seguir su forma de vida. A su alrededor fueron surgiendo comunidades de hombres dedicados a la oración y al trabajo, motivo por el que San Antonio es considerado uno de los grandes padres del monacato cristiano. 

 

Vivió más de cien años y falleció un 17 de enero, hacia el año 355, fecha en la que la Iglesia continúa celebrando su memoria.

 

¿POR QUÉ SAN ANTÓN APARECE CON UN CERDO?

Uno de los elementos que nos permite reconocer rápidamente a San Antón es el cerdo que suele aparecer junto a sus pies.

 

Esta tradición está relacionada con los llamados Antonianos, una antigua orden hospitalaria que cuidaba a personas enfermas y que tenía permiso para criar cerdos. Con el paso de los siglos, el animal quedó unido a la representación del santo.

 

Por esta razón, San Antón terminó convirtiéndose en protector de los animales y del ganado, y cada 17 de enero continúa siendo tradición en numerosos pueblos y ciudades llevar animales domésticos para recibir su bendición.

 

Otros símbolos habituales del santo son el báculo en forma de tau, el libro y la campanilla.

 

SAN ANTÓN EN BROZAS

Pero para descubrir una de las tradiciones más bonitas dedicadas a San Antón no tenemos que viajar hasta Egipto.

 

Nos acercamos hasta Brozas, una histórica localidad cacereña donde San Antón es patrón de la villa y su fiesta constituye una de las celebraciones más arraigadas del pueblo.

 

En el barrio que lleva su nombre encontramos la ermita de San Antón, cuyos elementos más antiguos se remontan al siglo XV. En su interior se encuentra un retablo mayor barroco realizado hacia 1720 y, presidiéndolo, una antigua imagen de San Antonio Abad. La talla está realizada en madera policromada y representa al santo con el báculo en su mano derecha, un libro en la izquierda y el característico cerdo a sus pies. Y guarda además una pequeña sorpresa: en la parte posterior de la escultura aparece escrito el año 1730, un detalle que nos ayuda a conocer la antigüedad de esta imagen que ha acompañado durante generaciones a los vecinos de Brozas.

 

DE LA ERMITA A SANTA MARÍA LA MAYOR

La historia de esta imagen está también estrechamente unida a la monumental iglesia de Santa María la Mayor de la Asunción de Brozas.

 

Con motivo de las fiestas de enero, San Antón abandona temporalmente su ermita y es acompañado por los vecinos hasta Santa María la Mayor. Tradicionalmente participan en este recorrido fieles, jinetes con sus caballos, música y vecinos vestidos con indumentaria tradicional.

 

En Santa María la Mayor se celebra la solemne Eucaristía en honor al patrón y, posteriormente, la imagen vuelve a recorrer las calles de Brozas camino de su ermita. De este modo, durante unos días, dos de los lugares religiosos más importantes de la localidad quedan unidos por una misma devoción.

 

EL TORCIDO DEL CORDÓN

Y al regresar San Antón hacia su ermita tiene lugar una de las tradiciones más características y coloridas de Brozas: el llamado “Torcido del Cordón”.

 

Alrededor de un mástil del que cuelgan largas cintas de diferentes colores, los participantes realizan un baile tradicional mientras las cintas se van entrelazando hasta formar un vistoso cordón.

 

La fiesta se completa con ofrendas al santo, bendición de animales, música, hogueras y productos típicos, manteniendo viva una celebración profundamente vinculada a la historia agrícola y ganadera de Brozas.

 

Cada 17 de enero, fe, tradición y vida popular vuelven así a encontrarse alrededor de San Antón.

San Antón nos recuerda el valor de una vida sencilla, desprendida y entregada a Dios, pero también el respeto y el cuidado de la creación que nos rodea

SAN MAMÉS (San Mamés de Abar – Burgos)

SAN MAMÉS

Fe y tradición en tierras burgalesas

San Mamés

 

Ubicación: 

Hoy viajamos hasta San Mamés de Abar, una pequeña localidad del municipio de Basconcillos del Tozo, en la provincia de Burgos, para conocer la historia del santo que da nombre al pueblo y que desde hace siglos ocupa un lugar especial en la devoción de sus vecinos: San Mamés.

 

San Mamés fue un joven cristiano que vivió en Cesarea de Capadocia, en la actual Turquía, durante el siglo III. La tradición cuenta que sus padres, Teódoto y Rufina, también cristianos, fueron encarcelados a causa de su fe y que Mamés quedó huérfano siendo todavía muy pequeño. Fue educado en la fe cristiana y, siendo aún muy joven, comenzó a proclamar abiertamente su amor por Cristo en una época en la que los cristianos sufrían persecución.

 

Según la tradición, San Mamés se retiró durante un tiempo a vivir en la soledad de los montes, llevando una vida sencilla y dedicada a la oración. Allí ejercía como pastor, motivo por el que muchas de sus representaciones lo muestran acompañado de ovejas, cabras, una cierva o incluso animales salvajes.

 

Su firmeza en la fe acabaría llevándole al martirio durante el gobierno del emperador Aureliano, hacia los años 273-274. Las antiguas tradiciones cuentan que fue sometido a diferentes tormentos y que incluso las fieras a las que fue entregado se mostraron mansas ante él. Finalmente entregó su vida sin renunciar a su fe en Cristo. Por esta razón, San Mamés suele aparecer representado como un joven pastor, acompañado de animales y con la palma del martirio. En algunas representaciones también aparece el tridente, instrumento con el que, según la tradición, recibió la herida que acabaría provocando su muerte.

 

Pero para encontrar una devoción muy especial a San Mamés no tenemos que viajar hasta Capadocia. Podemos encontrarla mucho más cerca, en la provincia de Burgos.

 

SAN MAMÉS DE ABAR

En pleno valle del Tozo encontramos San Mamés de Abar, una localidad cuyo nombre está ligado al santo desde la Edad Media. Existen referencias documentales al lugar ya en el siglo XII, lo que demuestra la antigüedad de este pequeño núcleo burgalés y de su vinculación con San Mamés.

 

La iglesia dedicada a San Mamés, es un templo construido entre finales del siglo XV y comienzos del XVI sobre los restos de una iglesia románica anterior.

 

Todavía conserva importantes huellas de aquel antiguo edificio medieval, entre ellas elementos del presbiterio, capiteles del arco triunfal y una antigua pila bautismal románica. Su retablo mayor, de estilo barroco salomónico, completa un templo que guarda siglos de historia y de vida cristiana.

 

Y, por supuesto, en su interior se conserva la imagen de San Mamés, patrón profundamente unido a la historia y a la identidad de esta localidad.

 

La devoción no se queda únicamente dentro de la iglesia. Cada 7 de agosto, San Mamés de Abar celebra la festividad de su santo. La imagen del patrón sale de su templo y recorre las calles a hombros de los vecinos, acompañada tradicionalmente por la cruz parroquial, el pendón y los fieles.

 

Una tradición sencilla, pero cargada de significado, que ha ido pasando de generación en generación y que mantiene vivo el vínculo entre el pueblo y su santo.uien confía en Dios y el valor de permanecer fiel incluso en los momentos difíciles.

San Mamés nos recuerda especialmente la fortaleza de una fe vivida desde la juventud, la sencillez de quien confía en Dios y el valor de permanecer fiel incluso en los momentos difíciles.

SAN JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ (Caracas – Venezuela)

SAN JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ

El médico de los pobres

📸 Créditos de las imágenes:

San José Gregorio Hernández (1864–1919) Retrato histórico de San José Gregorio Hernández. Fotógrafo no identificado. Imagen disponible en Wikimedia Commons y catalogada como dominio público en Venezuela.

Fuente: Wikimedia Commons – San José Gregorio Hernández

Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria – Caracas (Venezuela) Fotografía: Muago / Wikimedia Commons.

Licencia: CC0 1.0 (dominio público).

Fuente: Wikimedia Commons – Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria

Licencia: https://creativecommons.org/publicdomain/zero/1.0/

Hoy viajamos unos 7.000 km de distancia, nos vamos a  Venezuela para conocer la historia de uno de los santos más recientes y queridos de la Iglesia: San José Gregorio Hernández Cisneros, conocido por millones de personas como “el médico de los pobres”.

 

Nació el 26 de octubre de 1864 en Isnotú, una pequeña localidad del estado venezolano de Trujillo. Desde joven destacó por su inteligencia, su profunda fe y su deseo de ayudar a los demás.

 

Estudió Medicina en la Universidad Central de Venezuela y posteriormente amplió sus conocimientos en Europa. A su regreso a Caracas se convirtió en médico, profesor universitario y científico, contribuyendo al desarrollo de la medicina moderna en Venezuela. Entre otras cosas, impulsó el estudio de la bacteriología y el uso del microscopio en la enseñanza médica.

 

EL MÉDICO DE LOS POBRES

Pero aquello que hizo especialmente querido a José Gregorio Hernández no fueron solamente sus conocimientos médicos.

 

Su fe estaba profundamente unida a su profesión. Para él, atender a una persona enferma era también una forma de servir a Dios.

 

Visitaba a los enfermos, atendía especialmente a quienes tenían menos recursos y, en muchas ocasiones, no solo no les cobraba la consulta, sino que incluso les ayudaba a comprar sus medicamentos.

 

Por esta generosidad y cercanía comenzó a ser conocido como “el médico de los pobres”, un nombre que todavía hoy permanece unido inseparablemente a su figura.

 

José Gregorio sintió también una profunda llamada a la vida religiosa. Llegó a viajar hasta Italia e ingresó en la Cartuja de Farneta, deseando convertirse en monje. Sin embargo, su delicada salud le obligó a regresar a Venezuela. Más adelante intentó prepararse para el sacerdocio en Roma, pero nuevamente la enfermedad se lo impidió. Finalmente comprendió que su camino estaba en otro lugar: vivir su fe como laico, médico, profesor y servidor de los enfermos, convirtiendo su profesión en una auténtica vocación cristiana.

 

UNA MUERTE QUE CONMOVIÓ A CARACAS

El 29 de junio de 1919, José Gregorio había salido a comprar medicamentos para un paciente necesitado cuando fue atropellado por un automóvil en Caracas.

 

Murió poco después, con tan solo 54 años. La noticia causó una enorme conmoción. Miles de personas acompañaron su funeral, especialmente quienes habían conocido de cerca la bondad de aquel médico que había dedicado buena parte de su vida a atender a los demás.

 

SAN JOSÉ GREGORIO EN CARACAS

Si hoy queremos acercarnos especialmente a la figura de San José Gregorio Hernández, uno de los lugares más importantes se encuentra en pleno corazón de Caracas.

 

Se trata de la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria.

 

Sus restos mortales fueron trasladados hasta este templo en 1975, procedentes del Cementerio General del Sur, debido entre otras razones a la enorme cantidad de personas que acudían a visitar su tumba.

 

Tras su beatificación, el 2 de mayo de 2021, sus restos fueron depositados en un nuevo monumento situado en uno de los laterales de la iglesia, preparado especialmente para que los fieles pudieran acercarse a rezar y venerarlos.

 

Desde entonces, Nuestra Señora de la Candelaria se ha convertido en uno de los grandes puntos de peregrinación y devoción a José Gregorio Hernández.

 

Numerosas personas llegan hasta allí para rezar ante sus restos, depositar flores y pedir su intercesión, especialmente por las personas enfermas.

 

ISNOTÚ, EL LUGAR DONDE TODO COMENZÓ

Pero existe otro rincón especialmente unido a su historia.

 

En Isnotú, el pueblo donde nació, se encuentra el Santuario Diocesano Niño Jesús, construido en el lugar donde estuvo la casa natal de José Gregorio Hernández.

 

El conjunto cuenta con templo, oratorio, museo y diferentes espacios destinados a los peregrinos. En su museo se conservan además diversos objetos relacionados con la vida del santo y su familia.

 

De este modo, Venezuela conserva dos lugares especialmente significativos para conocer su historia: Isnotú, donde comenzó su vida, y Caracas, donde desarrolló buena parte de su misión como médico y donde actualmente se veneran sus restos.

 

UN SANTO DE NUESTRO TIEMPO

San José Gregorio Hernández es, además, uno de los santos más recientes de la Iglesia.

 

Fue beatificado en 2021 y el 19 de octubre de 2025, en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el papa León XIV lo proclamó santo, junto con otros seis nuevos santos.

 

Con él también fue canonizada la venezolana Santa Carmen Rendiles, convirtiéndose ambos en los primeros santos venezolanos.

San José Gregorio Hernández nos recuerda que la santidad también puede vivirse en las cosas sencillas de cada día, poniendo nuestros conocimientos, nuestro trabajo y nuestros talentos al servicio de quienes más nos necesitan.

SAN CARLO ACUTIS (Asís – Italia)

SAN CARLO ACUTIS

Un santo joven para nuestro tiempo

San Carlo Acutis

 

Ubicación: Santuario della Spogliazione en la Iglesia de Santa María la Mayor

 

Asís – Italia

📸 Créditos de las imágenes:

• San Carlo Acutis: Archivo familiar, Asociación Amigos de Carlo Acutis (carloacutis.com). • Iglesia de Santa María la Mayor (Asís): Sailko / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0. • Tumba de San Carlo Acutis: Dobroš / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

Fuentes y licencias: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Assisi,_santa_maria_maggiore.JPG  – https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Kenotaf_Carla_Acutis.jpg – https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/ y https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/

Este noviembre conoceremos cada día a un santo o santa. Por eso, queremos hacerlo con San Carlo Acutis, que puso su pasión por Internet al servicio de Dios. Su ejemplo inspira esta iniciativa: hacer de nuestras redes un lugar donde compartir la fe y acercar a otros a Jesús.

En nuestro primer viaje nos vamos hasta Italia para conocer la historia de uno de los santos más jóvenes y actuales de la Iglesia: San Carlo Acutis, un adolescente apasionado por la informática, el deporte y los amigos, pero sobre todo profundamente enamorado de Jesús y de la Eucaristía.

 

Su historia nos demuestra que no es necesario vivir hace cientos de años para llegar a ser santo.

 

Carlo nació el 3 de mayo de 1991 en Londres, donde sus padres italianos se encontraban por motivos laborales. Pocos meses después, la familia regresó a Milán, ciudad en la que Carlo crecería y viviría prácticamente toda su vida.

 

Era un chico como tantos otros de su edad: iba al colegio, tenía amigos, jugaba al fútbol, le gustaban los animales y sentía una especial fascinación por los ordenadores y la informática. Pero había algo que ocupaba el centro de su vida: su amistad con Jesús.

 

LA EUCARISTÍA, SU “AUTOPISTA HACIA EL CIELO”

Carlo recibió su Primera Comunión con siete años y, desde entonces, comenzó a desarrollar un profundo amor por la Eucaristía.

 

Siempre que podía asistía diariamente a Misa y dedicaba tiempo a la adoración eucarística. Para él, encontrarse con Jesús en la Eucaristía era el centro de todo.

 

Por eso se hizo especialmente conocida una de sus expresiones: “La Eucaristía es mi autopista hacia el cielo”.

 

También tenía una profunda devoción a la Virgen María, rezaba el Rosario y acudía con frecuencia al sacramento de la Reconciliación.

 

INTERNET AL SERVICIO DEL EVANGELIO

Carlo tenía una extraordinaria facilidad para utilizar los ordenadores. Pero en lugar de considerar Internet solamente como una forma de entretenimiento, decidió utilizar sus conocimientos para dar a conocer su fe.

 

Siendo todavía adolescente investigó numerosos milagros eucarísticos ocurridos en diferentes lugares del mundo y creó una exposición digital para recopilarlos y darlos a conocer. Su trabajo terminó convirtiéndose en una exposición sobre los milagros eucarísticos que ha recorrido parroquias y comunidades de numerosos países.

 

De una forma sorprendentemente actual, Carlo comprendió que Internet también podía convertirse en un instrumento para anunciar el Evangelio. Por eso su figura resulta hoy especialmente cercana a niños y jóvenes que han crecido rodeados de teléfonos móviles, ordenadores, redes sociales e Internet.

 

CERCA DE QUIEN MÁS LO NECESITABA

Pero Carlo no vivía únicamente su fe delante de una pantalla. Estaba especialmente atento a los pobres, las personas sin hogar, los ancianos solos y quienes sufrían alguna dificultad. Utilizaba incluso parte del dinero que ahorraba para ayudar a personas necesitadas y colaboraba con iniciativas de caridad. También ayudaba a sus compañeros cuando tenían problemas, impartía catequesis a niños y ponía sus conocimientos informáticos al servicio de su parroquia y de diferentes proyectos solidarios.

 

Para Carlo, amar a Jesús significaba necesariamente amar también a las personas que encontraba a su alrededor.

 

“TODOS NACEN ORIGINALES…”

Carlo quería que cada persona descubriera los dones que Dios le había regalado y no viviera simplemente imitando a los demás.

 

De ahí procede otra de las frases más conocidas asociadas a él: “Todos nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias”.

 

Su vida fue precisamente un ejemplo de ello: un adolescente normal que supo utilizar aquello que mejor conocía —la informática, Internet y la comunicación— para ponerlo al servicio de algo mucho más grande.

 

UNA VIDA MUY CORTA

A comienzos de octubre de 2006, cuando apenas tenía 15 años, Carlo comenzó a encontrarse mal.

 

Lo que inicialmente parecía una gripe terminó siendo diagnosticado como una leucemia fulminante de tipo M3. La enfermedad avanzó con enorme rapidez.

Incluso en aquellos momentos mantuvo una extraordinaria serenidad y ofreció sus sufrimientos por el Papa y por la Iglesia.

 

Carlo falleció en el hospital San Gerardo de Monza el 12 de octubre de 2006, con tan solo 15 años.

 

SAN CARLO ACUTIS EN ASÍS

Carlo sentía un cariño muy especial por Asís, la ciudad de San Francisco y Santa Clara, donde su familia pasaba temporadas y donde él fue profundizando en la espiritualidad franciscana.

 

También había expresado su deseo de ser enterrado allí. Sus restos fueron trasladados definitivamente, en abril de 2019, a la iglesia de Santa María la Mayor – Santuario del Despojo de Asís.

 

Hoy su tumba puede contemplarse en este santuario. Carlo aparece vestido de una forma muy diferente a como quizá imaginamos tradicionalmente a un santo: vaqueros, sudadera y zapatillas deportivas.

 

Una imagen que sorprende a muchos peregrinos y que nos recuerda que la santidad también puede encontrarse en la vida cotidiana de un adolescente de nuestro tiempo.

 

Miles de personas, y especialmente muchos jóvenes, llegan actualmente hasta el Santuario del Despojo para rezar ante su tumba.

 

UN SANTO DE NUESTRO TIEMPO

Carlo fue declarado venerable en 2018 y beatificado en Asís el 10 de octubre de 2020. Finalmente, el 7 de septiembre de 2025, en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el papa León XIV proclamó santos a Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati.

 

Carlo tenía solo 15 años cuando murió, y había nacido en 1991. Por eso se ha convertido en uno de los ejemplos más representativos de la santidad entre los jóvenes del siglo XXI y de la generación digital.

 

Su memoria litúrgica se celebra cada 12 de octubre, coincidiendo con el día de su muerte.

San Carlo Acutis nos recuerda que Internet, las redes sociales y las nuevas tecnologías también pueden utilizarse para hacer el bien, pero que ninguna pantalla puede sustituir nuestro encuentro con Dios y con las personas que tenemos a nuestro lado.

SAN JUDAS TADEO (Paredes de Nava – Palencia)

SAN JUDAS TADEO

El apóstol de la esperanza

San Judas Tadeo

 

Ubicación: Iglesia de Santa María (s. XV)

 

Paredes de Nava – Palencia

Hoy viajamos hasta Paredes de Nava, en la provincia de Palencia, para conocer la historia de uno de los apóstoles más queridos y cuya devoción se encuentra especialmente extendida por todo el mundo: San Judas Tadeo.

 

Y lo hacemos precisamente acercándonos hasta la iglesia de Santa María, donde encontramos la imagen que hoy queremos dar a conocer.

 

Cada 28 de octubre, la Iglesia celebra la festividad de San Simón y San Judas Tadeo, dos de los doce apóstoles elegidos por Jesús.

 

UNO DE LOS DOCE APÓSTOLES

San Judas Tadeo formó parte del grupo de los Doce Apóstoles, aquellos hombres a quienes Jesús llamó para compartir de una manera especialmente cercana su vida y continuar después anunciando el Evangelio.

 

No debemos confundirlo con Judas Iscariote, el apóstol que traicionó a Jesús.

Los Evangelios lo mencionan con los nombres de Judas o Tadeo, y la tradición cristiana lo considera además uno de los familiares cercanos de Jesús.

 

Aunque en los Evangelios aparece mucho menos que Pedro, Juan o Santiago, encontramos un momento especialmente significativo durante la Última Cena, cuando Judas Tadeo dirige una pregunta a Jesús acerca de cómo se manifestaría a sus discípulos. Una intervención breve que nos muestra a un apóstol que desea comprender mejor a su Maestro.

 

ANUNCIANDO EL EVANGELIO

Después de la muerte y resurrección de Jesús y de recibir el Espíritu Santo en Pentecostés, Judas Tadeo se dedicó a anunciar el Evangelio en diferentes territorios. Su predicación habría llegado hasta Mesopotamia y Persia, donde volvió a encontrarse con el apóstol San Simón. Ambos permanecieron fieles a Cristo hasta el final y sufrieron juntos el martirio.

 

Por este motivo, la Iglesia recuerda a San Simón y San Judas Tadeo el mismo día, cada 28 de octubre.

 

EL SANTO DE LAS CAUSAS DIFÍCILES

Con el paso de los siglos, la devoción hacia San Judas Tadeo fue creciendo extraordinariamente.

 

Hoy es conocido popularmente como patrono de las causas difíciles o desesperadas. Miles de personas acuden a su intercesión cuando atraviesan enfermedades, problemas familiares, dificultades económicas o situaciones en las que parece difícil encontrar una salida.

 

UNA IMAGEN LLENA DE SÍMBOLOS

La imagen de San Judas Tadeo que encontramos en la iglesia de Santa María de Paredes de Nava reúne varios de los elementos que tradicionalmente nos permiten reconocer al apóstol.

 

En el centro de su pecho aparece un medallón con el rostro de Cristo. Este es uno de los símbolos más característicos de San Judas Tadeo y recuerda su profunda unión con Jesús y la misión de llevar a Cristo a los demás.

 

También suele aparecer representado con un bastón, maza o hacha, elementos relacionados, según las diferentes tradiciones, tanto con sus viajes para anunciar el Evangelio como con su martirio.

 

En muchas representaciones aparece además una llama sobre su cabeza, recuerdo del Espíritu Santo recibido junto a los demás apóstoles el día de Pentecostés.

 

SAN JUDAS TADEO EN PAREDES DE NAVA

En plena Tierra de Campos palentina, encontramos la histórica localidad de Paredes de Nava, tierra especialmente rica en patrimonio artístico y religioso.

 

Allí se levanta la iglesia de Santa María, un templo construido fundamentalmente a finales del siglo XV y que fue transformándose y enriqueciéndose a lo largo de los siglos.

 

En el exterior destacan especialmente su pórtico y su torre de tradición gótica, mientras que en su interior se conserva un importante conjunto de obras religiosas.

 

Su retablo mayor es obra de Manuel Salcedo, con intervención del pintor Diego de Abendaño, y está presidido por Nuestra Señora de Cantomenudo, una antigua imagen mariana fechada en el siglo XIII.

 

El templo conserva además antiguos retablos dedicados a San Roque y San Antón, ambos del siglo XVI, un órgano ibérico barroco y otras piezas que hablan de siglos de historia y de fe.

 

Y entre las imágenes que actualmente reciben la oración de quienes se acercan al templo encontramos también esta representación de San Judas Tadeo, suele estar acompañado con flores y numerosas velas encendidas, una imagen sencilla pero muy expresiva que demuestra cómo su devoción continúa viva. Cada vela posiblemente represente una petición, una preocupación, una acción de gracias o simplemente la oración silenciosa de alguien que se ha acercado hasta él buscando esperanza.

San Judas Tadeo nos recuerda que la esperanza cristiana no significa que nunca tendremos dificultades, sino confiar en que Dios continúa caminando a nuestro lado incluso cuando nosotros no vemos claramente el camino.

SAN SEBASTIÁN – (Ciruelos de Cervera -Burgos)

SAN SEBATIÁN

FE Y TRADICIÓN EN CIRUELOS DE CERVERA

Imagen: San Sebastián

 

Ubicación: Iglesia de San Sebastián Mártir – Estilo gótico (siglos XV y XVI)

 

Ciruelos de Cervera – Burgos

Hoy viajamos hasta Ciruelos de Cervera, en la provincia de Burgos, para conocer la historia de uno de los mártires más conocidos de los primeros siglos del cristianismo y, de una manera muy especial, la devoción que este pequeño pueblo burgalés mantiene hacia su patrón: San Sebastián Mártir.

 

Su imagen, atravesada por numerosas flechas, es una de las representaciones más fácilmente reconocibles entre los santos de la Iglesia.

 

UN SOLDADO CRISTIANO EN ROMA

San Sebastián vivió entre los siglos III y IV, en tiempos de los emperadores Diocleciano y Maximiano, una época especialmente difícil para los cristianos.

 

Según la tradición, Sebastián era miembro del ejército romano y llegó a ocupar un puesto destacado dentro de la guardia imperial. Sin embargo, escondía algo que terminaría cambiando por completo su vida: era cristiano.

 

Desde su posición ayudaba discretamente a otros cristianos perseguidos, visitaba a quienes estaban encarcelados, fortalecía a quienes iban a sufrir el martirio y procuraba que los cristianos fallecidos recibieran una sepultura digna. Cuando el emperador descubrió su fe, Sebastián fue condenado a muerte.

 

LAS FLECHAS DE SAN SEBASTIÁN

Fue atado a un poste o a un árbol y los soldados recibieron la orden de dispararle numerosas flechas. Creyéndolo muerto, abandonaron su cuerpo. Pero Sebastián todavía estaba vivo.

 

Una mujer cristiana llamada Irene recogió su cuerpo y cuidó de sus heridas hasta conseguir que se recuperara.

 

Lejos de esconderse después de aquello, Sebastián volvió a presentarse ante el emperador para denunciar la persecución de los cristianos.

 

Esta vez fue nuevamente detenido y finalmente martirizado hasta la muerte.

 

Por eso, San Sebastián suele representarse como un joven atado a un árbol o columna y atravesado por varias flechas.

 

SAN SEBASTIÁN EN CIRUELOS DE CERVERA

Cada 20 de enero, la localidad burgalesa de Ciruelos de Cervera recuerda especialmente a su patrón.

 

En la parte alta del pueblo encontramos la iglesia parroquial de San Sebastián Mártir, uno de los edificios más destacados de la localidad.

 

Se trata de un amplio templo de tres naves, con bóvedas de crucería y diferentes elementos arquitectónicos correspondientes a distintas épocas. Su construcción principal presenta características renacentistas, aunque conserva elementos góticos anteriores.

 

Su portada es gótica y, en ella, una hornacina vuelve a recordarnos quién es el titular de esta iglesia: San Sebastián Mártir.

 

El 20 de enero es tradicionalmente la fiesta de San Sebastián en Ciruelos de Cervera y continúa siendo una de las fechas señaladas de su calendario. Después de la celebración de la Eucaristía llega uno de los momentos más especiales: la procesión de San Sebastián. Varios vecinos colocan sobre sus hombros las andas del santo y llevan su imagen por las calles del pueblo.

 

La procesión avanza entre vecinos y devotos, acompañada por la música tradicional de los dulzaineros, antes de regresar nuevamente a la iglesia.

 

Es una celebración sencilla, pero cargada de significado: la imagen que durante el año permanece dentro del templo vuelve por unas horas a encontrarse con las calles, las casas y las personas del pueblo que la han venerado durante generaciones.

 

UNA DEVOCIÓN CON SIGLOS DE HISTORIA

La relación de Ciruelos de Cervera con San Sebastián no es reciente.

 

La documentación histórica conserva referencias a la parroquia y a sus antiguas asociaciones religiosas desde hace siglos, y los libros parroquiales conservados comienzan en el siglo XVII.

 

A pesar del paso del tiempo, de los cambios en la vida de los pueblos y de que hoy muchas personas residan fuera durante buena parte del año, cada enero San Sebastián vuelve a reunir a los vecinos.

 

San Sebastián nos recuerda el valor de permanecer firmes en aquello que creemos, incluso cuando hacerlo resulta difícil.

SAN MARTÍN (Isar – Burgos)

SAN MARTÍN

El santo que compartió su manto

San Martín

 

Ubicación: Iglesia de San Martín

 

Isar – Burgos

 

 

Hoy viajamos hasta Isar, en la provincia de Burgos, para conocer la historia de uno de los santos más populares de Europa y descubrir cómo su figura ocupa un lugar privilegiado en una de las grandes joyas artísticas de esta localidad burgalesa: la iglesia de San Martín.

 

En su magnífico retablo mayor encontramos la imagen de San Martín de Tours, revestido como obispo, con mitra, báculo y libro.

 

UN MANTO PARTIDO EN DOS

Martín nació hacia los años 316-317 en Panonia, territorio que actualmente forma parte de Hungría. Era hijo de un oficial del ejército romano y pasó parte de su juventud en Pavía, en la actual Italia. Aunque sus padres no eran cristianos, Martín comenzó desde muy joven a sentirse atraído por el cristianismo. Sin embargo, siguiendo la tradición familiar y las obligaciones de la época, terminó entrando en el ejército romano y fue destinado a la Galia.

 

Fue precisamente siendo soldado cuando ocurrió el episodio que marcaría para siempre su historia. Durante una fría noche de invierno, Martín encontró junto al camino a un hombre pobre que apenas tenía ropa para protegerse del frío. Martín no tenía nada que ofrecerle, así que tomó su propia capa, la cortó con su espada en dos partes y entregó la mitad al mendigo.

 

Aquella noche, Martín tuvo un sueño en el que vio a Jesús vestido con aquella mitad de su manto. Aquel acontecimiento transformó profundamente su vida y poco después recibió el bautismo.

 

DEL EJÉRCITO A LA VIDA RELIGIOSA

Después de abandonar definitivamente la vida militar, Martín buscó una existencia dedicada a la oración y al servicio de Dios.

 

Se acercó al obispo San Hilario de Poitiers y terminó fundando una comunidad monástica cerca de Tours. Su forma sencilla de vivir, su preocupación por los pobres y su cercanía a las personas hicieron que fuera cada vez más conocido. Finalmente, en el año 371 fue elegido obispo de Tours.

 

Pero Martín no quiso vivir como un personaje poderoso. Continuó llevando una vida austera y permaneciendo cerca especialmente de los pobres, enfermos y necesitados.

 

Por este motivo, aunque muchas imágenes lo representan vestido con las ropas propias de un obispo, el símbolo que mejor resume toda su vida continúa siendo aquel manto dividido en dos.

 

SAN MARTÍN EN ISAR

Y para encontrar una devoción histórica a San Martín no tenemos que viajar hasta Francia.

A unos 22 kilómetros de Burgos encontramos la localidad de Isar, cuya historia aparece documentada ya a comienzos del siglo XI.

 

Durante siglos contó con dos parroquias, San Martín y Santa María, que terminaron uniéndose en 1871 bajo la parroquia de San Martín.

 

La iglesia dedicada al santo conserva elementos de diferentes épocas. Cuenta con restos románicos, una portada románico-gótica, estructuras góticas, un ábside renacentista y una gran torre barroca levantada en 1734.

 

Su interior guarda además una pila bautismal románica y otras interesantes obras de arte.

 

UNA JOYA DEL RENACIMIENTO BURGALÉS

Pero si hay algo que sorprende al entrar en esta iglesia es su extraordinario retablo mayor dedicado a San Martín.

 

Fue realizado a mediados del siglo XVI por Domingo de Amberes, uno de los importantes escultores que trabajaron en tierras burgalesas durante el Renacimiento.

 

La Archidiócesis de Burgos lo fecha en 1557, mientras que la documentación de su restauración lo sitúa hacia 1560. Su policromía estuvo vinculada a Pedro Ruiz de Camargo y Juan de Cea.

 

El retablo está organizado en predela, tres cuerpos y ático, con grandes columnas corintias, relieves, numerosas figuras y una abundante decoración de querubines.

 

Su programa artístico gira alrededor del Misterio de la Redención y del papel de San Martín, acompañado también por diferentes escenas relacionadas con la Virgen y la historia de la salvación.

 

SAN MARTÍN PRESIDE EL RETABLO

San Martín ya no aparece como el joven soldado que parte su capa, sino como obispo de Tours. Lleva la mitra episcopal, sostiene el báculo en una mano y un libro en la otra. Sus vestiduras ricamente decoradas recuerdan su condición episcopal, mientras que todo el conjunto del retablo nos habla de la importancia que el santo ha tenido durante siglos para la comunidad cristiana de Isar.

 

Cada 11 de noviembre, día de San Martín de Tours, vuelve además a recordarse especialmente al santo titular de la parroquia.

Su historia nos recuerda que muchas veces la verdadera caridad comienza precisamente cuando somos capaces de mirar a quien tenemos al lado y compartir con él una parte de lo nuestro.

SANTA RITA (Agustinas de la Madre de Dios)

SANTA RITA DE CASIA

La Santa de los imposibles

Imagen: Santa Rita

 

Ubicación: Capilla de Santa Rita (Agustinas de la Madre de Dios)

 

Burgos

Hoy nos quedamos muy cerca, en la ciudad de Burgos, para conocer la historia de una de las santas más queridas y veneradas de la Iglesia: Santa Rita de Casia, cuya imagen ocupa un lugar muy especial en la capilla de las Agustinas de la Madre de Dios, conocidas popularmente en nuestro barrio como “las Ritas”.

 

Pero antes de acercarnos hasta Burgos, viajamos hasta Roccaporena, una pequeña localidad cercana a Casia, en la región italiana de Umbría, donde nació Margarita Lotti, a quien todos terminarían conociendo sencillamente como Rita.

 

Santa Rita conoció a lo largo de su vida muchas de las alegrías y también de las dificultades que puede experimentar cualquier familia. Fue esposa y madre de dos hijos, pero sufrió profundamente tras el asesinato de su marido. Lejos de dejarse llevar por el odio, Rita eligió el camino del perdón y la reconciliación, intentando evitar que sus hijos buscasen venganza.

 

Tras perder también a sus hijos, sintió con mayor fuerza la llamada a entregar completamente su vida a Dios. Después de superar diversas dificultades, consiguió ingresar en el Monasterio de Santa María Magdalena de Casia, perteneciente a las religiosas agustinas. Allí llevó una vida sencilla marcada por la oración, la humildad, la penitencia, el servicio a los pobres y el cuidado de los enfermos. Su deseo de permanecer profundamente unida a Cristo fue tan grande que, según la tradición, mientras rezaba ante un crucifijo recibió en su frente la herida de una de las espinas de la corona de Cristo, señal que conservó durante años.

 

Santa Rita fue canonizada por el papa León XIII el 24 de mayo de 1900, pero su testimonio sigue resultando profundamente actual. Su vida nos habla del perdón cuando parece imposible perdonar, de la esperanza cuando todo parece perdido y de la confianza en Dios en medio de las dificultades.

 

LA ROSA DE SANTA RITA

Si hay un símbolo inseparable de Santa Rita es la rosa. Estando gravemente enferma durante uno de sus últimos inviernos, pidió a una familiar que visitaba Roccaporena que le trajera una rosa del jardín de su antigua casa. 

 

Parecía imposible encontrar una flor en pleno invierno, pero al llegar al jardín apareció inesperadamente una rosa florecida entre la nieve. Desde entonces, la rosa se convirtió en uno de los grandes símbolos de Santa Rita y en una representación de la esperanza que puede surgir incluso en los momentos más difíciles.

 

Por esta razón, Santa Rita es conocida en todo el mundo como la “santa de los casos imposibles”, y miles de personas continúan acudiendo a ella buscando consuelo, esperanza y fortaleza cuando parece que ya no existe una solución. Su memoria litúrgica se celebra cada 22 de mayo.

 

SANTA RITA EN BURGOS

En el barrio de San Pedro de la Fuente de Burgos se encuentra el Monasterio de la Madre de Dios, comunidad de Religiosas Agustinas Ermitañas que hunde sus raíces en la ciudad en el siglo XVI.

 

El primer monasterio fue establecido en 1558, con la ayuda de Juan Martínez de San Millán, en la calle Calera. En 1615 la comunidad se trasladó a otro emplazamiento y, después de diferentes acontecimientos históricos y sucesivos traslados, las religiosas se encuentran actualmente en su monasterio de la calle Francisco Salinas.

 

Su vinculación con Santa Rita es tan especial que las religiosas son conocidas cariñosamente en Burgos como “las Ritas”, y su iglesia es mencionada por la propia Archidiócesis como la capilla de Santa Rita. En ella puede contemplarse una imagen de la santa junto a otras figuras vinculadas a la espiritualidad agustiniana.

 

Además, la devoción a Santa Rita en este monasterio no es algo reciente. Existen testimonios históricos de la celebración en Burgos de novenas y cultos en su honor, y la tradición ha continuado con la celebración de un novenario previo al 22 de mayo. Durante estos días se reza, se celebra la Eucaristía y, en la festividad de Santa Rita, tiene lugar uno de los gestos más bonitos y característicos de su devoción: la entrega y bendición de las rosas.

 

De esta manera, la pequeña rosa que recuerda aquel acontecimiento de Roccaporena sigue floreciendo simbólicamente siglos después también aquí, en Burgos.

 

EL ADIÓS DE “LAS RITAS” DE BURGOS

El pasado 12 de octubre de 2026 cerró sus puertas el Monasterio de las Agustinas de la Madre de Dios de Burgos, después de siglos de presencia religiosa en la ciudad.

 

En los últimos años la comunidad había ido reduciéndose hasta quedar únicamente dos religiosas, que finalmente han sido trasladadas a otro convento de la Orden en la provincia de Segovia.

 

Las puertas del convento se cierran, pero permanecen el recuerdo, la oración y la huella que estas religiosas han dejado durante generaciones en Burgos.

Santa Rita nos recuerda que, incluso entre las espinas de la vida, siempre puede terminar floreciendo una rosa.