SAN ANTÓN (Brozas – Cáceres)
SAN ANTÓN
Fe y tradición en Brozas



Imagen: San Antón
Ubicación: Ermita de San Antón (s. XVIII)
Brozas – Cáceres


Hoy viajamos hasta Brozas, en la provincia de Cáceres, para conocer la historia de uno de los santos más populares de nuestros pueblos y, de una manera muy especial, la profunda devoción que esta localidad extremeña mantiene hacia su patrón: San Antonio Abad, conocido cariñosamente como San Antón.
San Antonio nació hacia el año 251 en Coma, Egipto, en el seno de una familia acomodada. Siendo todavía muy joven quedó huérfano y, profundamente impresionado por las palabras del Evangelio que invitaban a dejarlo todo y seguir a Jesús, decidió vender sus bienes, repartirlos entre los pobres y retirarse al desierto.
Allí comenzó una vida marcada por la oración, el silencio, el ayuno y la penitencia. Aunque buscaba la soledad, su ejemplo comenzó a atraer a numerosos discípulos que deseaban seguir su forma de vida. A su alrededor fueron surgiendo comunidades de hombres dedicados a la oración y al trabajo, motivo por el que San Antonio es considerado uno de los grandes padres del monacato cristiano.
Vivió más de cien años y falleció un 17 de enero, hacia el año 355, fecha en la que la Iglesia continúa celebrando su memoria.
¿POR QUÉ SAN ANTÓN APARECE CON UN CERDO?
Uno de los elementos que nos permite reconocer rápidamente a San Antón es el cerdo que suele aparecer junto a sus pies.
Esta tradición está relacionada con los llamados Antonianos, una antigua orden hospitalaria que cuidaba a personas enfermas y que tenía permiso para criar cerdos. Con el paso de los siglos, el animal quedó unido a la representación del santo.
Por esta razón, San Antón terminó convirtiéndose en protector de los animales y del ganado, y cada 17 de enero continúa siendo tradición en numerosos pueblos y ciudades llevar animales domésticos para recibir su bendición.
Otros símbolos habituales del santo son el báculo en forma de tau, el libro y la campanilla.
SAN ANTÓN EN BROZAS
Pero para descubrir una de las tradiciones más bonitas dedicadas a San Antón no tenemos que viajar hasta Egipto.
Nos acercamos hasta Brozas, una histórica localidad cacereña donde San Antón es patrón de la villa y su fiesta constituye una de las celebraciones más arraigadas del pueblo.
En el barrio que lleva su nombre encontramos la ermita de San Antón, cuyos elementos más antiguos se remontan al siglo XV. En su interior se encuentra un retablo mayor barroco realizado hacia 1720 y, presidiéndolo, una antigua imagen de San Antonio Abad. La talla está realizada en madera policromada y representa al santo con el báculo en su mano derecha, un libro en la izquierda y el característico cerdo a sus pies. Y guarda además una pequeña sorpresa: en la parte posterior de la escultura aparece escrito el año 1730, un detalle que nos ayuda a conocer la antigüedad de esta imagen que ha acompañado durante generaciones a los vecinos de Brozas.
DE LA ERMITA A SANTA MARÍA LA MAYOR
La historia de esta imagen está también estrechamente unida a la monumental iglesia de Santa María la Mayor de la Asunción de Brozas.
Con motivo de las fiestas de enero, San Antón abandona temporalmente su ermita y es acompañado por los vecinos hasta Santa María la Mayor. Tradicionalmente participan en este recorrido fieles, jinetes con sus caballos, música y vecinos vestidos con indumentaria tradicional.
En Santa María la Mayor se celebra la solemne Eucaristía en honor al patrón y, posteriormente, la imagen vuelve a recorrer las calles de Brozas camino de su ermita. De este modo, durante unos días, dos de los lugares religiosos más importantes de la localidad quedan unidos por una misma devoción.
EL TORCIDO DEL CORDÓN
Y al regresar San Antón hacia su ermita tiene lugar una de las tradiciones más características y coloridas de Brozas: el llamado “Torcido del Cordón”.
Alrededor de un mástil del que cuelgan largas cintas de diferentes colores, los participantes realizan un baile tradicional mientras las cintas se van entrelazando hasta formar un vistoso cordón.
La fiesta se completa con ofrendas al santo, bendición de animales, música, hogueras y productos típicos, manteniendo viva una celebración profundamente vinculada a la historia agrícola y ganadera de Brozas.
Cada 17 de enero, fe, tradición y vida popular vuelven así a encontrarse alrededor de San Antón.
San Antón nos recuerda el valor de una vida sencilla, desprendida y entregada a Dios, pero también el respeto y el cuidado de la creación que nos rodea