SAN JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ (Caracas – Venezuela)
SAN JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ
El médico de los pobres
Créditos de las imágenes:
San José Gregorio Hernández (1864–1919) Retrato histórico de San José Gregorio Hernández. Fotógrafo no identificado. Imagen disponible en Wikimedia Commons y catalogada como dominio público en Venezuela.
Fuente: Wikimedia Commons – San José Gregorio Hernández
Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria – Caracas (Venezuela) Fotografía: Muago / Wikimedia Commons.
Licencia: CC0 1.0 (dominio público).
Fuente: Wikimedia Commons – Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria
Licencia: https://creativecommons.org/publicdomain/zero/1.0/
Hoy viajamos unos 7.000 km de distancia, nos vamos a Venezuela para conocer la historia de uno de los santos más recientes y queridos de la Iglesia: San José Gregorio Hernández Cisneros, conocido por millones de personas como “el médico de los pobres”.
Nació el 26 de octubre de 1864 en Isnotú, una pequeña localidad del estado venezolano de Trujillo. Desde joven destacó por su inteligencia, su profunda fe y su deseo de ayudar a los demás.
Estudió Medicina en la Universidad Central de Venezuela y posteriormente amplió sus conocimientos en Europa. A su regreso a Caracas se convirtió en médico, profesor universitario y científico, contribuyendo al desarrollo de la medicina moderna en Venezuela. Entre otras cosas, impulsó el estudio de la bacteriología y el uso del microscopio en la enseñanza médica.
EL MÉDICO DE LOS POBRES
Pero aquello que hizo especialmente querido a José Gregorio Hernández no fueron solamente sus conocimientos médicos.
Su fe estaba profundamente unida a su profesión. Para él, atender a una persona enferma era también una forma de servir a Dios.
Visitaba a los enfermos, atendía especialmente a quienes tenían menos recursos y, en muchas ocasiones, no solo no les cobraba la consulta, sino que incluso les ayudaba a comprar sus medicamentos.
Por esta generosidad y cercanía comenzó a ser conocido como “el médico de los pobres”, un nombre que todavía hoy permanece unido inseparablemente a su figura.
José Gregorio sintió también una profunda llamada a la vida religiosa. Llegó a viajar hasta Italia e ingresó en la Cartuja de Farneta, deseando convertirse en monje. Sin embargo, su delicada salud le obligó a regresar a Venezuela. Más adelante intentó prepararse para el sacerdocio en Roma, pero nuevamente la enfermedad se lo impidió. Finalmente comprendió que su camino estaba en otro lugar: vivir su fe como laico, médico, profesor y servidor de los enfermos, convirtiendo su profesión en una auténtica vocación cristiana.
UNA MUERTE QUE CONMOVIÓ A CARACAS
El 29 de junio de 1919, José Gregorio había salido a comprar medicamentos para un paciente necesitado cuando fue atropellado por un automóvil en Caracas.
Murió poco después, con tan solo 54 años. La noticia causó una enorme conmoción. Miles de personas acompañaron su funeral, especialmente quienes habían conocido de cerca la bondad de aquel médico que había dedicado buena parte de su vida a atender a los demás.
SAN JOSÉ GREGORIO EN CARACAS
Si hoy queremos acercarnos especialmente a la figura de San José Gregorio Hernández, uno de los lugares más importantes se encuentra en pleno corazón de Caracas.
Se trata de la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria.
Sus restos mortales fueron trasladados hasta este templo en 1975, procedentes del Cementerio General del Sur, debido entre otras razones a la enorme cantidad de personas que acudían a visitar su tumba.
Tras su beatificación, el 2 de mayo de 2021, sus restos fueron depositados en un nuevo monumento situado en uno de los laterales de la iglesia, preparado especialmente para que los fieles pudieran acercarse a rezar y venerarlos.
Desde entonces, Nuestra Señora de la Candelaria se ha convertido en uno de los grandes puntos de peregrinación y devoción a José Gregorio Hernández.
Numerosas personas llegan hasta allí para rezar ante sus restos, depositar flores y pedir su intercesión, especialmente por las personas enfermas.
ISNOTÚ, EL LUGAR DONDE TODO COMENZÓ
Pero existe otro rincón especialmente unido a su historia.
En Isnotú, el pueblo donde nació, se encuentra el Santuario Diocesano Niño Jesús, construido en el lugar donde estuvo la casa natal de José Gregorio Hernández.
El conjunto cuenta con templo, oratorio, museo y diferentes espacios destinados a los peregrinos. En su museo se conservan además diversos objetos relacionados con la vida del santo y su familia.
De este modo, Venezuela conserva dos lugares especialmente significativos para conocer su historia: Isnotú, donde comenzó su vida, y Caracas, donde desarrolló buena parte de su misión como médico y donde actualmente se veneran sus restos.
UN SANTO DE NUESTRO TIEMPO
San José Gregorio Hernández es, además, uno de los santos más recientes de la Iglesia.
Fue beatificado en 2021 y el 19 de octubre de 2025, en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el papa León XIV lo proclamó santo, junto con otros seis nuevos santos.
Con él también fue canonizada la venezolana Santa Carmen Rendiles, convirtiéndose ambos en los primeros santos venezolanos.
San José Gregorio Hernández nos recuerda que la santidad también puede vivirse en las cosas sencillas de cada día, poniendo nuestros conocimientos, nuestro trabajo y nuestros talentos al servicio de quienes más nos necesitan.