SAN BENITO DE NURSIA
San Benito de Nursia (480 Nursia, Italia–547 Abadia de Montecasino) fue el fundador del monacato occidental y patrón de Europa. Escribió la Regla de San Benito, basada en la oración, el trabajo y la vida en comunidad, resumida en el lema «Ora et labora» («Reza y trabaja»).
Su legado impulsó el desarrollo de los monasterios, que fueron importantes centros de cultura, educación y conservación del conocimiento durante la Edad Media. En 1964, el papa Pablo VI lo proclamó Patrono de Europa.


En nuestro barrio, San Benito, está muy presente por seguir activo el Monasterio de las Madres Benedictinas de San José, una comunidad que pertenece a la Orden de San Benito y sigue viviendo según su Regla.
Sus orígenes en la provincia de Burgos se remontan a la Edad Media, y en 1601 las religiosas se trasladaron a lo que era el antiguo Hospital del Emperador y donde permanecen en la actualidad.
Además de su vida de oración y trabajo, durante muchos años desarrollaron una importante labor educativa en el barrio mediante el Centro de Educación Infantil San José.
La comunidad continúa siendo un referente de espiritualidad benedictina, manteniendo vivos los valores de la oración, el trabajo, la hospitalidad y el servicio a los demás.
¿Conoces los símbolos que hay
en esta imagen?
EL HÁBITO BENEDICTINO
Lleva túnica y capa larga con pliegues muy marcados.
Es el hábito negro típico de la Orden Benedictina, que él fundó en el s.VI. Representa la pobreza, la sencillez y la vida monástica.
EL LIBRO
Representa la Regla de San Benito, escrita en el siglo VI.
EL BÁCULO O CAYADO DE ABAD
Lo lleva en la mano derecha. El báculo curvado es el símbolo de autoridad del abad. Como fundador y «padre» de los monjes, San Benito siempre aparece con él. Significa que guía y corrige a su comunidad.
UN CUERVO
En representación de que un cuervo le avisó de un veneno que le habían puesto en una copa.
EL ESCUDO CON «PAX»
La palabra PAX = Paz en latín.
La paz es el lema central de los benedictinos: «Pax» y «Ora et Labora».
Arriba del PAX hay una pequeña cruz y debajo tres montes, que representan los tres votos benedictinos: obediencia, estabilidad y conversión de costumbres.