SAN MAMÉS (San Mamés de Abar – Burgos)

SAN MAMÉS

Fe y tradición en tierras burgalesas

San Mamés

 

Ubicación: 

Hoy viajamos hasta San Mamés de Abar, una pequeña localidad del municipio de Basconcillos del Tozo, en la provincia de Burgos, para conocer la historia del santo que da nombre al pueblo y que desde hace siglos ocupa un lugar especial en la devoción de sus vecinos: San Mamés.

 

San Mamés fue un joven cristiano que vivió en Cesarea de Capadocia, en la actual Turquía, durante el siglo III. La tradición cuenta que sus padres, Teódoto y Rufina, también cristianos, fueron encarcelados a causa de su fe y que Mamés quedó huérfano siendo todavía muy pequeño. Fue educado en la fe cristiana y, siendo aún muy joven, comenzó a proclamar abiertamente su amor por Cristo en una época en la que los cristianos sufrían persecución.

 

Según la tradición, San Mamés se retiró durante un tiempo a vivir en la soledad de los montes, llevando una vida sencilla y dedicada a la oración. Allí ejercía como pastor, motivo por el que muchas de sus representaciones lo muestran acompañado de ovejas, cabras, una cierva o incluso animales salvajes.

 

Su firmeza en la fe acabaría llevándole al martirio durante el gobierno del emperador Aureliano, hacia los años 273-274. Las antiguas tradiciones cuentan que fue sometido a diferentes tormentos y que incluso las fieras a las que fue entregado se mostraron mansas ante él. Finalmente entregó su vida sin renunciar a su fe en Cristo. Por esta razón, San Mamés suele aparecer representado como un joven pastor, acompañado de animales y con la palma del martirio. En algunas representaciones también aparece el tridente, instrumento con el que, según la tradición, recibió la herida que acabaría provocando su muerte.

 

Pero para encontrar una devoción muy especial a San Mamés no tenemos que viajar hasta Capadocia. Podemos encontrarla mucho más cerca, en la provincia de Burgos.

 

SAN MAMÉS DE ABAR

En pleno valle del Tozo encontramos San Mamés de Abar, una localidad cuyo nombre está ligado al santo desde la Edad Media. Existen referencias documentales al lugar ya en el siglo XII, lo que demuestra la antigüedad de este pequeño núcleo burgalés y de su vinculación con San Mamés.

 

La iglesia dedicada a San Mamés, es un templo construido entre finales del siglo XV y comienzos del XVI sobre los restos de una iglesia románica anterior.

 

Todavía conserva importantes huellas de aquel antiguo edificio medieval, entre ellas elementos del presbiterio, capiteles del arco triunfal y una antigua pila bautismal románica. Su retablo mayor, de estilo barroco salomónico, completa un templo que guarda siglos de historia y de vida cristiana.

 

Y, por supuesto, en su interior se conserva la imagen de San Mamés, patrón profundamente unido a la historia y a la identidad de esta localidad.

 

La devoción no se queda únicamente dentro de la iglesia. Cada 7 de agosto, San Mamés de Abar celebra la festividad de su santo. La imagen del patrón sale de su templo y recorre las calles a hombros de los vecinos, acompañada tradicionalmente por la cruz parroquial, el pendón y los fieles.

 

Una tradición sencilla, pero cargada de significado, que ha ido pasando de generación en generación y que mantiene vivo el vínculo entre el pueblo y su santo.uien confía en Dios y el valor de permanecer fiel incluso en los momentos difíciles.

San Mamés nos recuerda especialmente la fortaleza de una fe vivida desde la juventud, la sencillez de quien confía en Dios y el valor de permanecer fiel incluso en los momentos difíciles.