Misa por la Festividad de la Cátedra de San Pedro 2026

Como cada 22 de febrero, el barrio ha celebrado una de sus fiestas mayores, la Cátedra de San Pedro.

La celebración fue presidida por D. Andrés Picón, párroco de San Juan de Ortega y director de la Fundación Manjón y Palencia y concelebrada por D. Gabriel Moreno, D. Ricardo Puente y D. Micael Hellín.

La celebración ha sido accesible en LSE para las personas sordas.

Con las ofrendas que se acercaron hasta el altar, presentamos la ilusión, el esfuerzo y la energía de todos los niños de la comunidad. Las insignias simbolizan nuestras cofradías y la fraternidad que nos une como hijos de un mismo Padre. Los cestillos expresan nuestro compromiso con el sostenimiento de la parroquia y la ayuda a los más necesitados. La cecina representa la hospitalidad y el deseo de compartir con quienes nos visitan. Finalmente, el pan y el vino, fruto de nuestro trabajo, recuerdan que Cristo los eligió para quedarse entre nosotros como alimento de vida eterna, y por eso los llevamos nuevamente al altar.

Reliquia de San Pedro

¿Quieres volver a ver la misa?

Pincha en el siguiente vídeo

¡FELIZ DÍA DE LA CÁTEDRA DE SAN PEDRO!

I Domingo de Cuaresma 2026

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis

(2, 7-9; 3, 1-7)

El Señor Dios modeló al hombre del polvo del suelo e insufló en su nariz aliento de vida; y el hombre se convirtió en ser vivo.
Luego el Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia oriente, y colocó en él al hombre que había modelado.
El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos para la vista y buenos para comer; además, el árbol de la vida en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y el mal.
La serpiente era más astuta que las demás bestias del campo que el Señor había hecho. Y dijo a la mujer:
«¿Conque Dios os ha dicho que no comáis de ningún árbol del jardín?».
La mujer contestó a la serpiente:
«Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; pero del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios:
“No comáis de él ni lo toquéis, de lo contrario moriréis”».
La serpiente replicó a la mujer:
«No, no moriréis; es que Dios sabe que el día en que comáis de él, se os abrirán los ojos, y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal».
Entonces la mujer se dio cuenta de que el árbol era bueno de comer, atrayente a los ojos y deseable para lograr inteligencia; así que tomó de su fruto y comió. Luego se lo dio a su marido, que también comió.
Se les abrieron los ojos a los dos y descubrieron que estaban desnudos; y entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron.

Salmo

Misericordia, Señor: hemos pecado

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R/.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad en tu presencia. R/.

Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R/.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos

(5, 12-19)

Hermanos:
Lo mismo que por un hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la muerte se propagó a todos los hombres, porque todos pecaron…
Pues, hasta que llegó la ley había pecado en el mundo, pero el pecado no se imputaba porque no había ley. Pese a todo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso sobre los que no habían pecado con una transgresión como la de Adán, que era figura del que tenía que venir.
Sin embargo, no hay proporción entre el delito y el don: si por el delito de uno solo murieron todos, con mayor razón la gracia de Dios y el don otorgado en virtud de un hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos.
Y tampoco hay proporción entre la gracia y el pecado de uno:
pues el juicio, a partir de uno, acabó en condena, mientras que la gracia, a partir de muchos pecados, acabó en justicia.
Si por el delito de uno solo la muerte inauguró su reinado a través de uno solo, con cuánta más razón los que reciben a raudales el don gratuito de la justificación reinarán en la vida gracias a uno solo, Jesucristo.
En resumen, lo mismo que por un solo delito resultó condena para todos, así también por un acto de justicia resultó justificación y vida para todos.
Pues, así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo, todos serán constituidos justos.

Evangelio del día

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

(4, 1-11)

En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre.
El tentador se le acercó y le dijo:
«Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes».
Pero él le contestó:
«Está escrito: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”».
Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo y le dijo:
«Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras”».
Jesús le dijo:
«También está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”».
De nuevo el diablo lo llevó a un monte altísimo y le mostró los
reinos del mundo y su gloria, y le dijo:
«Todo esto te daré, si te postras y me adoras».
Entonces le dijo Jesús:
«Vete, Satanás, porque está escrito: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”».
Entonces lo dejó el diablo, y he aquí que se acercaron los ángeles y lo servían.

Arranca la Cuaresma bajo la luz de la Cátedra de San Pedro

FIESTA DE LA CÁTEDRA DE SAN PEDRO

22 DE FEBRERO

Este año coincide nuestra Fiesta de la Cátedra de San Pedro con el primer domingo de Cuaresma.

Unas palabras de Jesús en el evangelio fundamentan la Cátedra de Pedro y su misión de pastorear a toda la Iglesia.

Después de escuchar la respuesta de Pedro a la pregunta, “¿Quién decís vosotros que soy yo?”, Jesús le dice: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Te daré las llaves del Reino de los cielos. Lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo…”

Por tanto, es la Iglesia de Jesucristo. Y en ella estamos nosotros.

Otro momento que pone de manifiesto la misión encomendada por Jesús a Pedro y a sus sucesores es cuando Jesús hace a Pedro una pregunta importante y comprometedora: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas de verdad? ¿me amas más que estos?”.

Pedro responde: “Tú sabes que te amo”. Y Jesús le encomienda la misión: “Apacienta mis corderos… Pastorea mis ovejas”.

Esta misión de Pedro continúa hoy a través del magisterio del Papa. ¿Estamos atentos a las enseñanzas que el Papa nos hace llegar desde la Cátedra de San Pedro?

DOMINGO 1º DE CUARESMA

El evangelio de este primer domingo de Cuaresma nos presenta las tentaciones de Jesús. La del pan: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes”. Es la tentación de “tener”. La del alero del templo: “Si eres Hijo de Dios, tírate abajo y los ángeles te sostendrán en sus manos para que tu pie no tropiece con las piedras”. Es la tentación de la fama y el placer. Y la del monte altísimo: “Todo esto te daré si te postras y me adoras”. Es la tentación del poder.

El tener, el placer, el poder. Las eternas tentaciones del hombre. Jesús responde con frases de la Sagrada Escritura, es decir, con la voluntad de Dios Padre. Nada de soluciones cómodas y fáciles, nada de buscar el propio interés. No siempre es fácil. Por eso le pedimos en la Padre Nuestro: “No nos dejes caer en la tentación”.

PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN:

  1.  ¿Qué hemos de hacer para conocer mejor las enseñanzas que el Papa nos hace llegar desde la Cátedra de San Pedro?
  2. ¿Qué incidencia tienen en nuestra vida las tres tentaciones de Jesús y qué hemos de hacer para no caer en ella?

ORACIÓN:

Señor Jesús, te doy gracias porque me has enseñado en el evangelio de hoy dos cosas importantes: a vencer la tentación con la fuerza de tu palabra y a pedirte con confianza en la oración del Padre Nuestro “no nos dejes caer en la tentación”.

Sabemos por experiencia que en la vida nos vamos a encontrar con las tentaciones de tener, de placer o de poder en sus múltiples y variadas manifestaciones. Pero tú nos has dicho en una carta de San Pablo que Dios es fiel y no permitirá que seamos tentados por encima de nuestras fuerzas; él hará que encontremos también el modo de vencer la tentación” (1Co 10, 13).

De hecho, Dios le dice en otra ocasión a Pablo: “Ta basta mi gracia”. Y Pablo es consciente de que “cuando soy débil, entonces soy fuerte, porque reside en mí la fuerza de Cristo” (2Co 12, 9-10).

Amén.

Celebración de la imposición de la Ceniza 2026

El 18 de febrero dio inicio la Cuaresma con el miércoles de ceniza, un tiempo para detenernos, mirar hacia dentro y caminar con fe.

Bendición de la ceniza:

«Padre nuestro, cuando somos sinceros reconocemos sencillamente nuestros defectos sin intentar disimularlos, tú nos miras con cariño de Padre. Míranos aquí reunidos y bendícenos a todos para que este símbolo de la ceniza no se quede solo en un juego, sino que sea verdadero símbolo del esfuerzo que queremos hacer esta Cuaresma para conocer más a Jesús, a nosotros mismos y llegar a ser como tú quieres que seamos».

En la parroquia tuvo lugar una celebración dirigida a los niños de catequesis, en la que acompañados por padres y catequistas se acercaron a recibir la imposición de la ceniza.

"Convertíos y creed en el Evangelio"

CUARESMA ‘2026’

COMIENZA UN TIEMPO NUEVO:

LA CUARESMA

 Con el miércoles de ceniza comienza un tiempo nuevo, la Cuaresma.

Y lo hacemos con un gesto más que simbólico, recibir la imposición de la ceniza en nuestra frente. Con doble mensaje: “Convertíos y creed en el evangelio”. Y también: “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás”.

Merece la pena que escuches y sigas este video con el que iniciamos la cuaresma. Es una presentación del miércoles de ceniza y todo lo que viene después. Es un mensaje para ti y para mí, que sin duda nos va a hacer mucho bien.

Así que ¡ánimo!

 Aprovecha esta oportunidad.

Miércoles de Ceniza 2026

Primera lectura

Lectura de la profecía de Joel

(2, 12-18)

Ahora – oráculo del Señor convertíos a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto; rasgad vuestros corazones, no vuestros vestidos; y convertíos al Señor vuestro Dios, un Dios compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en amor que se arrepiente del castigo.

¡Quién sabe si cambiará y se arrepentirá dejando tras de sí la bendición, ofrenda y liberación para el Señor, vuestro Dios!

Tocad la trompeta en Sión, proclamad un ayuno santo, convocad a la asamblea, reunid a la gente, santificad a la comunidad, llamad a los ancianos; congregad a muchachos y niños de pecho; salga el esposo de la alcoba, la esposa del tálamo.

Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, servidores del Señor, y digan:
«Ten compasión de tu pueblo, Señor no entregues tu heredad al oprobio, ni a las burlas de los pueblos».

¿Por qué van a decir las gentes: «Dónde está su Dios»?

Entonces se encendió el celo de Dios por su tierra y perdonó a su pueblo.

Salmo

Misericordia, Señor: hemos pecado

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R/.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad en tu presencia. R/.

Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R/.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R/.

Segunda lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios

(5, 20 – 6, 2)

Hermanos.
Actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios.

Al que no conocía el pecado, lo hizo pecado en favor nuestro, para que nosotros llegáramos a ser justicia de Dios en él.

Y como cooperadores suyos, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios. Pues dice:
«En el tiempo favorable te escuché, en el día de la salvación te ayudé».

Pues mirad: ahora es tiempo favorable, ahora es el día de la salvación.

Evangelio del día

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

(6, 1-6. 16-18)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial.

Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa.

Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa.

Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará.

Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que ya han recibido su paga.

Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no los hombres, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará».

VI Domingo del Tiempo Ordinario

Primera lectura

Lectura del libro del Eclesiástico

(15, 15-20)

Si quieres, guardarás los mandamientos y permanecerás fiel a su voluntad. Él te ha puesto delante fuego y agua, extiende tu mano a lo que quieras.
Ante los hombres está la vida y la muerte, y a cada uno se le dará lo que prefiera.
Porque grande es la sabiduría del Señor, fuerte es su poder y lo ve todo.
Sus ojos miran a los que le temen, y conoce todas las obras del hombre.
A nadie obligó a ser impío, y a nadie dio permiso para pecar.

Salmo

Dichoso el que camina en la ley del Señor

Dichoso el que, con vida intachable,
camina en la voluntad del Señor;
dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón. R/.

Tú promulgas tus mandatos
para que se observen exactamente.
Ojalá esté firme mi camino,
para cumplir tus decretos. R/.

Haz bien a tu siervo:
viviré y cumpliré tus palabras;
ábreme los ojos,
y contemplaré las maravillas de tu ley. R/.

Muéstrame, Señor, el camino de tus decretos,
y lo seguiré puntualmente;
enséñame a cumplir tu ley
y a guardarla de todo corazón. R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios

(2, 6-10)

Hermanos:
Hablamos de sabiduría entre los perfectos; pero una sabiduría que no es de este mundo ni de los príncipes de este mundo, condenados a perecer, sino que enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria. Ninguno de los príncipes de este mundo la ha conocido; pues, si la hubiesen conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria.
Sino que, como está escrito: «Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman».
Y Dios nos lo ha revelado por el Espíritu; pues el Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios.

Vosotros conocéis lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él».

Evangelio del día

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

(5, 17-37)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud.
En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley.
El que se salte uno sólo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos.
Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.
Porque os digo que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio.
Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil”, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehenna” del fuego.
Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito, procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo. Habéis oído que se dijo:
“No cometerás adulterio”.
Pero yo os digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón.
Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”.
Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.
Se dijo: “El que se repudie a su mujer, que le dé acta de repudio.” Pero yo os digo que si uno repudia a su mujer -no hablo de unión ilegítima- la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la repudiada comete adulterio.
También habéis oído que se dijo a los antiguos: “No jurarás en falso” y “Cumplirás tus juramentos al Señor”.
Pero yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo cabello. Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno».

TU VIDA, UNA MISIÓN

Este sábado 7 de febrero el Seminario de San José ha vuelto a acoger el encuentro «VEM» (Vocación-Eucaristía-Misión) un evento que reúne a niños y niñas de parroquias, colegios y grupos de la ciudad y provincia.

Siguiendo el esquema de ediciones anteriores, después de una breve representación teatral con títeres, los participantes han pasado la mañana realizando distintos talleres como: Partir el pan, el Festival de las Vocaciones  e Infancia Misionera, con contenidos y dinámicas adaptadas a cada grupo.

Tras la comida, una gran yincana ha dado paso a una oración, con la que se ha puesto el broche final a la jornada.

De nuestra parroquia varios niños de la etapa de  Confirmación han participado en este evento.

Un encuentro lleno de alegría, amigos y diversión que nos ayuda a volver a encontrar y descubrir que las vocaciones, la eucaristía y la misión son tres ejes fundamentales  para la vida cristiana de nuestros niños de catequesis.

V Domingo del Tiempo Ordinario

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías

(58, 7-10)

Esto dice el Señor:
«Parte tu pan con el hambriento,
hospeda a los pobres sin techo,
cubre a quien ves desnudo
y no te desentiendas de los tuyos.
Entonces surgirá tu luz como la aurora,
enseguida se curarán tus heridas,
ante ti marchará la justicia,
detrás de ti la gloria del Señor.
Entonces clamarás al Señor y te responderá;
pedirás ayuda y te dirá: “Aquí estoy”.
Cuando alejes de ti la opresión,
el dedo acusador y la calumnia,
cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo
y sacies al alma afligida,
brillará tu luz en las tinieblas,
tu oscuridad como el mediodía».

Salmo

El justo brilla en las tinieblas como una luz

En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo.
Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos. R/.

Porque jamás vacilará.
El recuerdo del justo será perpetuo.
No temerá las malas noticias,
su corazón está firme en el Señor. R/.

Su corazón está seguro, sin temor.
Reparte limosna a los pobres;
su caridad dura por siempre
y alzará la frente con dignidad. R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios

(2, 1-5)

Yo mismo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y este crucificado.
También yo me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

Evangelio del día

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

(5, 13-16)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».

PRESENTACIÓN DEL SEÑOR ‘2026’

El día dos de febrero la Iglesia celebra la Fiesta de la Presentación del Señor en el Templo.

José y María, cumpliendo con la ley de Moisés, presentan y ofrecen en el templo de Jerusalén a su hijo primogénito.

Actualmente, atendiendo a lo significado en esta fiesta, se viene considerando esta fecha como el marco adecuado para recordar y agradecer el sacramento del bautismo; de manera especial el de los niños que lo recibieron a lo largo del pasado año.

En 2025 hubo doce bautizos en San Pedro de la Fuente.

Encomendamos a estos niños a Dios, agradecidos de que nos los haya dado para formar parte de nuestra vida.