DEL ENTUSIASMO AL RECHAZO: «La paradoja del Domingo de Ramos»

DOMINGO DE RAMOS

29 DE MARZO

Lo que más llama la atención en el domingo de Ramos es el paso del entusiasmo de la multitud al entrar Jesús en Jerusalén a la condena de muerte en cruz por esa misma multitud que grita al gobernador romano, Poncio Pilato “¡Crucifícalo, crucifícalo!”.

Así lo recordamos hoy en la liturgia de este domingo. El evangelio que precede a la procesión de los ramos parece adelantarnos lo que va a ser el final de esta historia de Semana Santa: la alegría y la esperanza de la resurrección de Jesús.

El Domingo de Ramos es el preludio de toda la Semana Santa que tiene las dos caras de la moneda: muerte y resurrección, sufrir y gozar. Así es la vida.

Así lo nos lo dice la 2ª lectura de San Pablo: “Jesús, siendo de condición divina, se despojó de sí mismo… y se humilló hasta una muerte en cruz. Por eso Dios lo exaltó sobre todo… de modo que toda lengua proclame: Jesucristo es Señor para gloria de Dios Padre”.

El evangelio de hoy nos cuenta la pasión y muerte de Jesús para que tengamos presente en estos días de Semana Santa lo mucho que sufrió Jesús para realizar el misterio de nuestra salvación.

De hecho, esa acusación que le hacen unos y otros en tono de burla en el calvario: “Si eres Hijo de Dios, baja de la cruz… Baja ahora de la cruz y creeremos en ti”, tiene como respuesta, por un lado, el silencio de Jesús –podía haber mostrado su poder divino-, y por otro lado, las palabras del centurión romano que, asombrado ante la actitud de Jesús sin el más mínimo reproche y perdonando a sus perseguidores, confiesa abiertamente su fe al pie de la cruz: “Verdaderamente este era Hijo de Dios”.

PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN:

  1. ¿Quiénes acompañan a Jesús en el domingo de Ramos y en el camino del Calvario hasta la Cruz? ¿Por qué? ¿Qué les mueve a unos y a otros?
  2. ¿Por qué Jesús guardó silencio ante las injurias y humillaciones que recibió en la pasión y antes de morir en la cruz?

ORACIÓN:

Dios Padre de misericordia, tú hiciste que nuestro Salvador se encarnase en nuestra carne mortal y soportara el suplicio de la pasión y muerte en cruz.

Concédenos tu gracia para que celebremos con fe y devoción los misterios de la Semana Santa.

Ayúdanos, Señor Jesús, a contemplar tu ejemplo de humildad y de silencio ante las injurias y reproches que te hacen cuando estás clavado en la cruz.

Y concédenos aprender las enseñanzas de tu pasión y muerte y participar así de tu gloriosa resurrección.

Amén.

ESCAPE ROOM: «SALVA LA SEMANA SANTA» 2026

Una invitación enviada por WhatsApp alertaba hace unas semanas a nuestros chicos y chicas del último curso de confirmación sobre una pista que pondría en jaque la celebración de nuestra Semana Santa.

Divididos en dos fines de semana; un nuevo grupo de confirmandos decidió sumergirse de lleno en este tiempo de Pasión demostrando sus dotes detectivescas.

Ayudados de nuestros monitores; iban superando pruebas hasta acabar resolviendo esta actividad que cada curso es un éxito de participación en nuestra parroquia.

Un innovador y emocionante juego en forma de Escape Room que de forma lúdica y didáctica permite a nuestros adolescentes explorar todos los rincones de nuestra Iglesia.

Seguramente las fotos os den la solución; pero deciros que gracias a su ingenio, trabajo en equipo y determinación nuestros participantes consiguieron escapar una vez más y culminar con éxito la misión.

Todo esto no sería posible sin el trabajo ingente de nuestros catequistas y jóvenes.

¡Gracias a todos por la implicación y participación!

¡Nos vemos en el próximo!

LÁZARO: ¡SAL FUERA!

DOMINGO 5º DE CUARESMA

22 DE MARZO

Lo más importante del evangelio de este domingo es sin duda el hecho milagroso que nos cuenta. Jesús, con la fuerza divina de su palabra, devuelve a la vida el cuerpo ya difundo de su amigo Lázaro. Dentro del evangelio la frase más importante es sin duda cuando Jesús dice a Marta, la hermana de Lázaro: “Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre”. Son afirmaciones rotundas que merecen credibilidad por lo que hace a continuación: resucitar a un muerto de cuatro días. Algo increíble, y sin embargo es verdad. No es una parábola.

La lectura atenta del evangelio nos permite conocer las dos motivaciones de Jesús para realizar el milagro. La primera, lo dice Jesús al principio: Servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella”; y al final: “¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?”. Por tanto, la primera motivación es dar gloria a Dios. Y la segunda es ayudar a que la gente crea en él. Lo dice también expresamente: “Me alegro por vosotros de que no hayamos estado allí, para que creáis”. Y al final lo repite: “Padre, te doy gracias porque me has escuchado; lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado”. De hecho, termina el evangelio diciendo: “Muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él”.

El evangelio pone también de manifiesto lo mucho que amaba Jesús a esta familia de los tres hermanos: “Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro”. Cuando ve Jesús a Marta y a María como les duele la muerte de su hermano, “Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban:‘Cómo lo quería’”. Jesús es un buen amigo.

PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN:

  1. Para comprobar la verdad de este hecho milagroso, te invito a que leas lo que sigue a continuación en el mismo cap. 11. ¿Qué consecuencias tuvo?
  2. ¿Qué diferencia hay entre la resurrección de Lázaro y la resurrección de Jesús?

ORACIÓN:

Señor Jesús, gracias porque este evangelio alimenta mi fe y fortalece mi esperanza.

Creo en ti como Dios hecho hombre que puedes y quieres devolvernos la vida cuando nos sentimos agobiados y sin ánimo para seguir adelante.

Creo, Señor, pero aumenta mi fe. Tus palabras nos dan el significado de este milagro: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto vivirá”.

Tu victoria sobre la muerte nos toca también a nosotros. Estamos llamados a la resurrección gloriosa y a vivir para siempre con Dios en el cielo.

Como dice San Pablo en la 2º lectura, “si el Espíritu de Dios habita en vosotros… también dará vida a vuestros cuerpos mortales”.

Amén.

DEL BARRO A LA LUZ

DOMINGO 4º DE CUARESMA

15 DE MARZO

El evangelio de hoy nos cuenta con mucho detalle el milagro por el que Jesús curó a un ciego de nacimiento: “Hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego y le dijo: ‘Ve a lavarte a la piscina de Siloé’. Él fue, se lavó, y volvió con vista”. Lo importante de este signo es su significado. Comienza diciendo: “Yo soy la luz del mundo”. A lo largo de este relato evangélico, Jesús nos va mostrando en la persona del ciego que hay otra luz interior igualmente importante que es la luz de la fe. El ciego curado creyó primero en Jesús como un profeta. Después creyó en su origen divino: “Si este no viniera de Dios, no tendría ningún poder”. Y finalmente hace una afirmación de fe ante Jesús, Dios hecho hombre: “Jesús le preguntó: ¿Crees tú en el Hijo del hombre? Él contestó: ¿Y quién es, Señor, para que crea en él? Jesús le dijo: El que está hablando contigo, ese es. Él dijo: ‘Creo, Señor’. Y se postró ante él”. Una forma de decirnos que reconoce a Jesús como Dios, el Señor. Ahora el ciego curado ve también con los ojos de la fe.

El evangelio señala una tremenda paradoja que es muy frecuente. Los que dicen ver y se obstinan en sus prejuicios, están ciegos porque no ven la verdad de los hechos. En cambio, el ciego de nacimiento que antes no veía, es el que ve la verdad con los ojos de la fe. “Jesús dijo: He venido a este mundo para que los que no ven, vean; y los que ven, se queden ciegos”.

San Pablo nos hace ver en la 2ª lectura que también nosotros somos luz en el Señor porque participamos de la luz que es Cristo: “Vivid como hijos de la luz, pues toda bondad, justicia y verdad son fruto de la luz. Buscad lo que agrada al Señor, sin tomar parte en las obras estériles de las tinieblas”.

PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN:

  1. El ciego de nacimiento representa para nosotros la llamada a ir adquiriendo y haciendo crecer en nuestra vida los ojos de la fe. ¿Qué tengo que hacer para ello?

  2. “Vivid como hijos de la luz”. ¿Cómo? “La bondad, justicia y verdad son fruto de la luz”. Esto es ser luz para mí y para los demás. ¿Cómo se lleva a la práctica?

ORACIÓN:

Señor Jesús, a través de este evangelio nos enseñas que no solo necesitamos los ojos de la cara para ver el mundo que nos rodea, sino también los ojos de la fe para descubrir la verdad de nuestro interior donde tú habitas, y descubrir tu presencia en la Palabra del evangelio, en el pan consagrado de la Eucaristía, en el prójimo necesitado, en el hermano con quien convivo, en la comunidad de la Iglesia.

Como el ciego de nacimiento, yo también te digo hoy: “Creo, Señor Jesús”. Y te pido que aumentes mi fe.

Enséñanos, Señor Jesús, a vivir como hijos de la luz, poniendo de manifiesto en nuestra vida la bondad, la justicia y la verdad, y denunciando las obras de las tinieblas que son justo lo contrario, la maldad, la injusticia y la mentira.

Amén.

MI PRIMERA CONFESIÓN ‘2026’

«Tus pecados son perdonados»

En la tarde del pasado lunes 09 de marzo; 15 niños y niñas que van a recibir este año en el mes de mayo la Primera Comunión se han acercado por primera vez al sacramento de la reconciliación.

Don Gabriel presidió el acto penitencial, explicando al principio del mismo la importancia de este sacramento que iban a recibir los niños por primera vez.

Don Ricardo y Don Santiago nos acompañaron en esta ocasión.

¿Quién es nuestro Buen Pastor?

Jesús

Así es, Él es nuestro Buen Pastor.

Él nos quiere y se interesa por cada uno de nosotros (sus ovejas); incluso cuando alguna se pierde y se desvía del camino, protegiéndola de cualquiera que intente hacerla daño.

Jesús camina a nuestro lado, por eso no debemos tener miedo.

Él lo da TODO, por sus amigos incluso cuando le hemos fallado.

Asimismo, los niños y niñas de todos los grupos de confirmación tendrán su correspondiente celebración penitencial en la tarde del miércoles, 11 de marzo.

DEL AGUA DEL POZO AL «AGUA VIVA»

DOMINGO 3º DE CUARESMA

08 DE MARZO

Jesús, cansado del camino que va de Judea a Galilea, con sed y en pleno mediodía, sentado junto al pozo de Jacob, le pide de beber a una mujer samaritana que tiene, sin saberlo, sed de otra agua que sacie su insatisfacción en la vida. “Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice ‘dame de beber’, le pedirías tú, y él te daría agua viva”. El agua del pozo es motivo de diálogo para hablar de otra agua que todos necesitamos en la vida. Jesús, experto en humanidad y conocedor de la psicología humana, da los pasos necesarios para que esta mujer descubra su propia vida y pida con ganas: “Señor, dame esa agua: así no tendré más sed”. Algo ha descubierto en Jesús que la conducirá a la fe.

En el diálogo, la samaritana descubre que Jesús es más que un profeta: “Me ha dicho todo lo que he hecho”. Y movida por el Espíritu de Dios, no solo cambia de vida, sino que además se convierte en apóstol de Jesús ante sus paisanos de Samaría. Y con ellos se pregunta: “¿Será este el Mesías?”

De hecho, termina el evangelio diciendo: “Ya no creemos por lo que tú dices; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo”. También nosotros estamos llamados a este diálogo con Jesús, pues quiere darnos “el don de Dios”, “el agua viva”. “El que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro del él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna”.

PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN:

  1. Ante situaciones de insatisfacción en la vida ¿cuáles son las fuentes a las que acudimos para buscar el agua viva que dé valor y sentido a nuestra vida?
  2. ¿En qué sentido nuestra fe en Jesucristo nos ayuda a una mayor plenitud de vida, según dice él mismo: “He venido para que tengáis vida y la tengáis en abundancia”?

ORACIÓN:

Señor Jesús, tú conoces la sed profunda que nos habita, esa que intentamos calmar en pozos de placeres pasajeros y alegrías que pronto se evaporan.

Te pedimos nos concedas el agua viva de tu Espíritu, el único don capaz de saciar el vacío que las cosas del mundo no logran llenar.

Que tu presencia en nosotros no sea un consuelo momentáneo, sino un manantial que brote desde dentro del alma, transformando nuestra insatisfacción en un gozo continuo y desbordante.

Al igual que aquella mujer de Samaría, enséñanos a soltar nuestros cántaros viejos para correr al encuentro de la verdadera vida que solo Tú nos ofreces: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba… Esto dijo refiriéndose al Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él” (Jn 7, 37.39).

Amén.

“SE TRANSFIGURÓ DELANTE DE ELLOS…”

DOMINGO 2º DE CUARESMA

01 DE MARZO

Si leemos el evangelio de hoy en una biblia cualquiera, podemos ver que comienza así: “Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, Santiago y…” Lo lógico es preguntarnos: Seis días después ¿de qué? El cap. anterior, Mt 16, nos da la respuesta. Antes Jesús les había anunciado su pasión, muerte y resurrección. Y también les dijo que los que quisieran seguirle, tenían que “negarse a sí mismos y cargar con su cruz”. O sea, iban a correr la misma suerte. Esto les dejó con el miedo en el cuerpo. Y Jesús quiso hacerles partícipes de la experiencia gozosa del Tabor; algo así como adelantarles el encuentro asombroso con Jesús Resucitado.

Lo que ocurre en lo alto del monte, tiene lugar, según cuenta San Lucas (Lc 9, 29), “mientras Jesús oraba”. Es en esa experiencia de oración cuando el cuerpo de Jesús se transformó, “se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz… y una nube luminosa los cubrió con su sombra”. Son todos signos claros de una teofanía, una manifestación de Dios. Por eso se oyó la voz del Padre que decía desde la nube: “Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo”.

A la luz de su Palabra hemos de entender lo escrito en la ley de Dios, Moisés, y lo anunciado en los profetas, Elías. Nada mejor que escuchar sus palabras y seguir su evangelio. Él nos revela el misterio de Dios y también la verdad sobre los hombres para llegar a ser con plenitud hijos de Dios. El encuentro con Jesús nos lleva a experimentar con Pedro: “Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí!”.

PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN:

  1. Jesús no solo nos revela el misterio de Dios, sino también nos manifiesta qué es y cómo ser en plenitud persona humana. ¿Estás de acuerdo?
  2. Si Jesús se transfiguró mientras estaba orando, ¿crees que la oración nos enriquece en nuestra condición humana? ¿Y cómo se manifiesta?

ORACIÓN:

Señor Jesús, te damos gracias porque, en este evangelio de la transfiguración, nos has manifestado tu divinidad.

Todo tu cuerpo se transformó e hiciste partícipes de esa experiencia gozosa a los tres apóstoles que te acompañaban.

De esta forma nos enseñas que el paso por el sufrimiento y la cruz termina, si es a tu lado, en la gloria de la resurrección.

Ayúdanos a entender y vivir esas palabras de Pedro: ¡Qué bien se está aquí!

Y sobre todo que tengamos siempre presente la voz del Padre que nos dice: “Escuchadlo”.

Sí, queremos escuchar y vivir tu Palabra.

Son palabras de verdad y de vida, que nos señalan siempre el buen camino. Y si nos dejamos orientar por ellas, nos hacen mucho bien.

Amén.

ENTREGA DE CÁTEDRAS ‘2026’

Tras finalizar la Eucaristía; en el interior de la parroquia se ha llevado a cabo el acto de entrega de las Cátedras 2026 de San Pedro en Antioquía con la presencia de las autoridades.

Un galardón con el que se reconoce a vecinos ilustres o vinculados de algún modo con el barrio.

Este año entre los homenajeados se ha encontrado Ramón Ortega.

Vecino del barrio al que se le ha reconocido por su colaboración con las asociaciones del barrio y con los diversos grupos de nuestra parroquia.

Fotografías de Óscar Corcuera para la Parroquia de San Pedro de la Fuente.
Fotografías de Óscar Corcuera para la Parroquia de San Pedro de la Fuente.

También dicha distinción se le ha otorgado a un grupo de mujeres del barrio.

Las mismas que llevan «más de 20 años» preparando la cecina reconociendo de esta manera su labor, dedicación y cuidado de generaciones. 

Fotografías de Óscar Corcuera para la Parroquia de San Pedro de la Fuente.

¡Viva la Cátedra de San Pedro!

Vigilia Fiesta de la Cátedra de San Pedro 2026

El pasado 21 de febrero, víspera de la Cátedra de San Pedro, nuestra comunidad parroquial se reunió en una emotiva vigilia de oración que congregó a la mayor parte de los grupos parroquiales; Asociación de la Medalla Milagrosa, ARPU, Coro Parroquial, Cofradía de la Oración en el Huerto y Ntra. Sra. de los Dolores, Cáritas Parroquial, Equipo de Liturgia y Lectio Divina. En un ambiente de recogimiento, unidad y esperanza, se compartió un espacio de encuentro para profundizar en el significado de esta celebración tan especial para la Iglesia.

Este momento de oración y reflexión nos preparó espiritualmente para celebrar la fiesta de la Cátedra de San Pedro, reafirmando nuestra unión con el Santo Padre y renovando nuestro deseo de caminar juntos como Iglesia.

Rito inicial: encendido de las velas

En un ambiente de profundo recogimiento y esperanza, tuvo lugar el rito inicial del encendido de las velas. Tres velas fueron encendidas como signo visible de los pilares que sostienen la vida cristiana en la comunidad.

La primera vela, encendida por la fe, estuvo a cargo de la Asociación de la Medalla Milagrosa, quienes quisieron renovar públicamente su compromiso de vivir y transmitir el Evangelio con fidelidad y confianza en Dios.

La segunda vela, por la unidad, fue encendida por el Coro Parroquial. A través de su servicio constante en la liturgia, el coro simboliza la armonía y la comunión que deben reinar en la Iglesia.

Finalmente, la tercera vela, por el servicio, fue encendida por el grupo de Cáritas Parroquial. Este gesto recordó la dimensión caritativa de la Iglesia, siempre atenta a las necesidades de los más vulnerables.

Canción «Quiero alabarte»

Liturgia de la palabra

La primera lectura proclamada fue del Evangelio según San Mateo (Mt 16, 13-19), en la que Jesús pregunta a sus discípulos: “¿Y ustedes, quién dicen que soy yo?”

Tras la proclamación, se realizó una dinámica titulada “Piedras vivas”. Los asistentes recibieron una pequeña piedra en la que debían escribir cuál es su aportación a la Iglesia.

La segunda lectura fue del Evangelio según san Juan (Jn 21, 15-19), donde Jesús resucitado pregunta a Pedro: “¿Me amas?” y le confía la misión de apacentar sus ovejas.

 

Canción: «Roca mía»

En el marco de la vigilia, la comunidad parroquial vivió un momento  de oración y testimonio, en el que distintos grupos compartieron su fe y compromiso al servicio de la Iglesia.

La oración estuvo animada por ARPU, que invitó a los asistentes a poner en manos del Señor las intenciones de la parroquia; también se vivió un momento muy significativo con el testimonio ofrecido por una voluntaria de Cáritas, quien compartió su experiencia de servicio a los más necesitados; también se unió en oración la Cofradía de la Oración en el Huerto y Nuestra Señora de los Dolores; la vigilia concluyó este bloque con la oración de acción de gracias de la Asociación de la Medalla Milagrosa, que agradeció a Dios los dones recibidos.

Clausura Vigilia

La vigilia concluyó en un clima de profunda oración y gratitud, dejando en la comunidad un renovado compromiso de vivir la fe con valentía, fortalecer la unidad y servir con generosidad.

Los asistentes recibieron un detalle significativo, una llave, uno de los símbolos de San Pedro.

 

 

Canción: «Roca». Compuesta por Faustino Díez para la Cátedra de San Pedro.